2 feb 2017

Una mala costumbre

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Acá estoy después de haber dejado atrás todo.
Tan abandonado que tengo el blog que habrán creído que Aylén no escribe más o se fugó por ahí para no volver nunca más. Pero no, acá estoy.

Tomo café aunque sea verano para recordar esas tardes de invierno llenas de inspiración en las que me sentaba a escribir hasta que me doliera la mano. Tengo dos cuadernos que ya estoy por terminar, uno dice en la tapa "Sé el cambio que quieres ver en el mundo". Ambos están más llenos y vivos que este blog, ahí tengo todo y acá nada.

La respuesta es no, Aylén no dejó de escribir, pero sí se siente decepcionada con su escritura. Se ve negada a compartir algo. Ya no le sale como antes. De hecho, el año pasado Taller de expresión I le rompió el corazón porque hizo que se diera cuenta de que no es la escritora que creía ser, que escribe mal y nunca se expresa como le gustaría expresarse.

No soy cien por ciento buena en lo que más amo hacer en este mundo. Ya no escribo novelas, tampoco crónicas universitarias, reflexiones filosóficas o sueños idealistas. Mis cuadernos se nutrieron de vivencias, cosas que sentí, viví y pensé. Experiencias lindas, feas, tristes y felices. Los odié porque se terminaron convirtiendo en un diario íntimo. Incluso El mundo de Aylu, que para colmo un nombre más egoísta no podía elegir.

Entre mis cuadernos guardé boletos de tren, tickets de cuando salí con alguien, entradas de un recital, apuntes de un curso de formación política que hice en diciembre, una lista de cosas para escribir, entradas de cuando fui al cine y la pasé muy bien, cartas de los nenes del comedor.
Al parecer las palabras no me son suficientes, algún testigo tengo que dejar por ahí entre las hojas.
Nunca nada me es suficiente... nunca me alcanza.

En el 2008 abrí mi primer blog. Ahí escribía, junto con mi hermana, sobre nuestras mascotas. Era como una especie de sustituto del fotolog, pero con más estilo. Lo dejamos.
Crecí y empecé a subir novelas. En el 2012 abrí tres blogs más. Los dejé porque me dieron vergüenza. Me daba vergüenza lo que escribía y podía a llegar a leer. Supongo que es porque crecí.
En el 2014 tuve otro blog y creí que iba a ser el definitivo porque me di la libertad de escribir en él lo que se me cantara, así como en este. Pero lo dejé porque me traía malos recuerdos y tenía ganas de abrir uno nuevo.
Todos... todos me aburrieron. No soporté estar más de dos años con cada uno. Les cambié el nombre, el diseño, los modifiqué, los cerré, los eliminé o los dejé en privado. Intenté olvidarme de ellos para siempre o hacer de cuenta de que jamás existieron. Me arrepentí de todos y mis ganas de dejarlos por uno nuevo fueron proporcionalmente iguales a la cantidad de veces que me mudé de casa y de barrio durante mi infancia. Supongo que por eso me aburro fácil de todo y al tiempo necesito algo nuevo.


Aylén, no todo es reciclable. 
Pero ando por ahí dejando basura y tirando al piso papeles arrugados a mitad de escribir.

Quiero narrar y relatar sobre muchas cosas, abrir cientos de blogs e ir borrando los viejos para que no queden huellas de mi escritora del pasado: más joven, más ingenua, más idealista, más soñadora.

Por primera vez en mi vida sentí lo que era escribir por obligación. Una materia de la facultad que creí amar terminé odiándola, despreciando mi propia escritura y el arte de sentarme a desarrollar las palabras sobre el papel. Lloré al ver la hoja en blanco, me frustré cuando lo que leía no me gustaba y llegué hasta quedarme dormida mientras lo hacía. Escribía para cumplir y ya no podía soportar la acción de releer esos textos que no tenían sentido. Esa no era yo... o sí, pero no la que creí ser siempre.

Mis cuadernos terminaron convirtiéndose en relatos y no tanto en ideas e inspiraciones sobre el mundo como antes. Hice más cosas de las que escribí. Sentí mucho más de lo que todas aquellas palabras pudieron expresar. Pero lo hice solo para mí, por egoísta, porque no quería decepcionar a más nadie. Suficiente lo estaba yo.


Y no escribí más en este blog. Un tiempo lo dejé en privado, quise modificarlo, hacerle unos retoques en el diseño... pero acá estoy quejándome. Porque no me alcanza el tiempo, porque metí cuatro materias por cuatrimestre mientras militaba a tiempo completo y prometí ser el cambio que quiero ver en el mundo. Pero dejé atrás muchas cosas.
Al final no disfruté tanto del estudio como creí que lo iba a disfrutar, fue más tortura que otra cosa. Me quise tragar el mundo entero de una y aunque al final me fue muy bien, no la pasé tan así.

¿Dejar todo o seguir?
Ya no tengo más café en la taza.
Pero tengo ideas nuevas.
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1 ene 2017

Instructivo para atravesar un muro

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Si estás leyendo esto, es porque tu intención es atravesar un muro y no sabés cómo. Apuesto a que lo observaste en vez de enfrentarlo e imaginaste el cómo sería estar del otro lado que el cómo podrías cruzarlo.

Para lograrlo, antes se debe conocerlo. ¿Vos sabés qué es un muro? Un muro es algo que se construyó para impedir ver o estar del otro lado, ¿quién lo construyó? ¿Con qué fin? No olvidemos que además es una limitación. ¿De quién o de qué te quieren separar? También puede ser utilizado como defensa o protección. ¿Estás seguro de que querés pasarlo? ¿En serio no te querés quedar ahí?

Ahora que sabemos lo que es, necesitamos conocerlo de lo que está hecho. Ponete de pie frente a él e inspeccionalo. ¿Está formado de recuerdos, palabras, miedos, inseguridades, ideologías o de historias? ¿Cuál es su materia?

A continuación, vas a necesitar medirlo... aproximadamente, no se requiere nada exacto, es solo un obstáculo. Y no es que quiera retrasarte, pero aún tengo más preguntas; ¿tenés idea de lo que hay del lado opuesto? ¿Te dijeron que allá es seguro? ¿Qué pasa si no hay nada y te arrepentís? No existen instrucciones para volver atrás, ¿lo sabías?

Un muro existe por algo y fue construido con un propósito. Para atravesarlo, hay que dejar de pensar en divisiones, en limitaciones, impedimentos, miedos y en imposibles... como si nada de eso existiera. Imaginá un espacio sin interior ni exterior, sin lo público y sin lo privado. Acto seguido, tocalo. No tengas miedo, es solo un muro.

Ya está, ahora podés pasar caminando, corriendo o gateando... respirá bien y no mires hacia atrás, por más cliché que suene.

¿Qué pensaste, que te iba a decir que lo rompas, que lo saltes o que te estrelles contra él? ¿Para qué? Si después, cuando lo cruces, te vas a dar cuenta de que jamás existió un muro para atravesar.
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24 dic 2015

Felices fiestas

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Hace un mes que estoy de vacaciones y se nota por mi constancia en el blog. No paro de sentir ganas de escribir y tengo decenas de ideas y post que están casi al dente para ser compartidos para ustedes. Tengo muchas ganas de contarles todas las cosas que tengo pensadas para el año que viene y ¡AHHH va a ser lo más! Aunque claro, no paro de reflexionar y ponerme a filosofar un poco sobre lo que fue este año, ¿ustedes ya lo hicieron? No me digan que no.

En diciembre del año pasado ya debatimos un poco sobre el significado de la navidad y el sentimiento de despedir un año y hoy, después de vivir 365 días distintos llenos de nuevos aprendizajes, tengo algo nuevo para decirles: a pesar de que en la época de fiestas no todas las familias la pasen bien, a algunos les falte algo o no fue el mejor año para todos; es una buena época para ponerse a pensar y darle importancia a las cosas buenas que tuvimos y vivimos durante el año. Más allá, fuera de todo el sentido comercial y consumista de estas fechas —que personalmente no avalo—, hay algo que es valioso y que muchas veces no se ve en algo material y que nunca lo vamos a encontrar envuelto en papel.

Todo el mundo sabe qué significa realmente la navidad y qué es lo que significa para el capitalismo y para muchos niños que piden sus regalos. La navidad y las fiestas, no es lo mismo para todas las familias y yo creo que ustedes tendrán su opinión personal sobre estos festejos, así como yo también tengo la mía. Creo que lo importante acá es que las disfrutemos, sin importar nada.
Vos estás acá leyendo esto desde una compu o celular y hay quienes no tienen nada de eso. Seguramente en estos días comas más de lo normal y recibas algo de tus familiares abajo del arbolito. Seguramente te andarás quejando por lo que te pasa o te pasó, que este fue un año de mierda... blah blah. Pero estás acá y hay quienes no lo están. Tenés la oportunidad de vivir otro año más, de reunirte con los que querés —por ejemplo, yo me junté con mis amigas a lo loco y fui a visitar a conocidos y familiares que quiero—, de hacer lo que te gusta, de terminar el colegio, de empezar la facultad, de salir a divertirte, de viajar, de conocer lugares y personas, de estar con tu familia y amigos, de tener salud y un hogar.

A pesar de todo, no nos damos cuenta de que seguimos acá porque nunca nos faltó lo indispensable para vivir y yo, desde lo más profundo de mi corazón, no puedo estar más agradecida por eso.
Este año mis padres se separaron y se volvieron a juntar. Yo por un momento creí que nuestra familia se iba a romper para siempre pero no fue así: hoy estamos juntos. Tengo a mi mamá y tengo a mi papá conmigo y eso es lo más hermoso que me pasó en el año (y en la vida) y estoy feliz y súper agradecida por todo lo que siempre me dieron y me dan. Aunque este año la salud no haya sido lo que más tuvimos, hoy estamos juntos para disfrutar de las fiestas. Sería medio difícil envolverlos a los dos y ponerlos debajo del arbolito antes de las doce de la noche, ¿alguien me ayuda?

Este año viajé al centro y al noroeste de mi país, empecé la facultad y mi carrera universitaria, conocí personas nuevas, me amigué más con mis amigas y amigos, salí y disfruté, me divertí, crecí y aprendí mucho. También vi a nuestra sociedad revolucionar y evolucionar poco a poco contra el patriarcado —#NiunaMenos—, vi a una sociedad más politizada y tuve la oportunidad de participar como fiscal de mesa en las elecciones presidenciales de octubre y para mí fue una experiencia increíble, luché junto con dos mil quinientas personas contra los zoológicos, y me decidí sobre qué es lo que quiero hacer por el resto de mi vida: mejorar a la sociedad y cambiar el mundo.

Creerán que estoy loca pero no tienen idea de lo mucho que me gusta y me importa lo social y lo cultural. Y para mí, la vida tiene mucho sentido porque tengo la oportunidad de mejorar el lugar en el que me tocó nacer. Sí, la acción y el hacer son una de las tantas claves para la felicidad. Haciendo lo que queremos, lo que nos gusta y lo que necesita el mundo siempre nos va a hacer feliz.

Seamos agradecidos, veamos siempre lo bueno y lo mejor que tenemos y nos pasó. Claramente todos vivimos situaciones feas este año, ¿pero no creen que lo más importante es todo lo lindo que nos pasó? Yo sí y por eso hoy estoy re contenta por estar acá, por tener este blog, por estar con mi familia, por tener a mis amigos cerca, por estudiar lo que me gusta y obvio por comer mantecol también.

¡Felices fiestas, que tengan una hermosa navidad y un nuevo año increíble! Les deseo lo mejor, gracias por tanto.
Aylu.

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21 dic 2015

Entrada en conjunto: Propósitos 2016

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Hace unas semanas, Fedra del blog Siempre hay palabras, se contactó conmigo para proponerme escribir una entrada con nuestros propósitos para el próximo año. Ella es lectora de crónicas universitarias y me comentó que en el 2016 va a empezar la misma carrera que yo... ¡Comunicación social! Así que le deseo lo mejor a mi futura colega (?) y espero que mis posts sobre mis aventuras universitarias le hayan ayudado.


Propósito 1: Leer más libros por placer

Este año lo comencé totalmente desorganizada y con la cabeza dada vuelta. Luego empecé la universidad y la densa lectura diaria de los kilos de apuntes y libros no me dejaban ganas de leer algo que a mí me gustara. Así que el año que viene espero poder leer un par de libros que ya tengo en mi lista, pero esta vez encontrando algún momento en mis tiempos para no dejarlos por la mitad. Es decir, organizarme mejor, porque soy un desastre.

Propósito 2: Hacer crecer el blog

Hace unos días cumplió su primer año y estoy muy feliz de escribir acá. El año que viene quiero seguir escribiendo con más constancia pero esta vez con más contenidos sociales. Claramente corro el riesgo de no ser muy leída por la comunidad, todos saben que el 95% de BUA y CBA son blogueros de reseñas literarias y que gran mayoría visita blogs así, por lo tanto hay veces que soy ignorada. Pero pienso convertir el blog en un espacio interesante, innovador y positivo, para que visitarlo se vuelva un placer y no una obligación. Tengo muchas ganas de que crezca e incentive a los demás a escribir sobre todo un poco o un poco de todo, así bien varieté y que juntos cambiemos el mundo (?).

Propósito 3: Irme de viaje y sacar más fotos



Me encanta viajar y siento que soy un pez en una pecera sucia si no salgo del lugar en el que estoy por mucho tiempo. La rutina me mata y siempre necesito liberar a mi hippie interior (?).
Cuando hablo de viajar no hablo de turismo o vacaciones cinco estrellas, hablo de conocer un lugar y readaptarme a él como lo hice en Córdoba y en La Rioja.
Para enero, con mi familia íbamos a viajar a San Luis pero se nos pinchó el viaje y ahora me siento vacía, tenía muchas ilusiones de conocer la provincia, escribir sobre ella y fotografiarla. En otro momento será. Sin embargo, tengo la esperanza de que algún día o alguna semana se me de algo para salir por ahí con mi mochilita, mi cuaderno y mi cámara.
Eso sí, andaría necesitando una cámara nueva porque la que tengo no da para más y lo peor: tengo la lente rayada. Así que tengo a una periodista de viajes interior que está literalmente en crisis.

Propósito 4: Conseguir trabajo

Tengo pensado que para cuando ya haya metido un par de materias del segundo año de Comunicación, voy a empezar a tirar currículums por varios lados. Mi objetivo es conseguir algo en alguna redacción o comenzar a adentrarme en lo que sería el periodismo, para ahorrar dinero para mis futuros viajes como mochilera.

Propósito 5: Ir a Barrio Adentro

En mi facultad, hay una agrupación política de la cual me interesa, que siempre realizan actividades comunitarias con el apoyo de estudiantes universitarios para ayudar a la gente y cambiar el mundo. Ustedes saben que mi filosofía es esa y que me encanta la política, así que no tengo ni la menor duda de tirarme a la pileta de una y empezar a hacer algo que me gusta. Seguramente vaya a barrios humildes a dar clases de apoyo escolar a los chicos en los comedores. Por el momento es eso y ya están avisados que seguramente comience a escribir mis experiencias y animar a que más gente se sume a cambiar el mundo participando en actividades comunitarias para mejorar nuestra sociedad.

Propósito 6: Hacer etnografía


Puede que este esté conectado con el propósito de irme de viaje y es que no puedo ser más predecible. Tengo ganas de irme de viaje, visitar a las comunidades de los pueblos originarios de nuestro país y pasar tiempo con ellos, aprender de ellos, entrevistarlos y analizarlos. La etnografía es la ciencia que estudia y describe los pueblos y sus culturas, yo seguramente en algún futuro sea alguna especie de etnógrafa rara que estudió comunicación y le gusta escribir. Le conté esto a mis viejos y me dijeron que estoy loca, pero que me apoyan. Más les valía (?).
Por si no lo sabían, tengo tatuada la bandera de los pueblos originarios en el corazón.



En realidad tengo quinientos mil cuatrocientos dos propósitos, pero creo que esos son los más importantes. Si bien sé y soy consciente que es casi imposible lograrlos a todos, tengo la certeza de que la mayoría están a mano.
Los invito, junto a Fedra, a que escriban sus propósitos 2016 y se animen a compartirlos.

Se viene fin de año y todos nos volvemos filosóficos, así que también los invito, a todos aquellos que aún no se animaron, a que escriban una entrada filosófica en su blog con algún tema a elección y con una reflexión libre. Este es el link para participar.




¡Felices fiestas!
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17 dic 2015

Un año de El mundo de Aylu

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Hace exactamente un año atrás, publiqué el primer post acá. Si bien no es mucho tiempo, es el cumple-blog que más festejo porque después de tantos años en blogger, encontré mi blog ideal, donde escribo todo lo que me gusta, solo por placer, y me siento realmente cómoda haciéndolo.
La mayoría no lo sabrá, pero escribo en blogger desde el 2008 y tuve varios que terminaron abandonados.

En septiembre del 2014, mientras estaba en hora libre en el colegio, agarré mi cuaderno de escritura y me puse a idearlo. Tenía en mente qué quería: escribir por placer sobre temas que me apasionaran: viajes, literatura, cine, música, fotografía, filosofía y más. A los pocos días, se me ocurrió la idea de relatar un post semanal, sobre mis vivencias como estudiante universitaria en una sección llamada "Crónicas universitarias". Luego llegué a casa y comencé a diseñarlo; quería algo distinto a lo que estaba acostumbrada y con colores que me identificaran. Quería conformar un blog con todo lo que me apasionara para poder compartirlo... mi mundo, ¿por qué no?

Y pensé que El mundo de Aylu sería un gran nombre. Por lo menos sonaba original.
Comenzar de 0 fue un trabajo de mucha plusvalía y autoexplotación (?). Piensen que a la plantilla la diseñé yo y literalmente me volví loca. La cabecera que tengo también la hice con el photoshop y claro, escribir las entradas toma cierto tiempo y dedicación —ustedes mismos lo saben— que a simple vista no se nota.

Después, intentar que me junen un par fue el trabajo más difícil. De hecho en un año no logré mucho y tendré menos de cinco lectores fieles que vienen sin que se los ruegue (?), pero haber creado este blog, dedicarle todo mi esfuerzo y pasión, fue lo mejor que pude haber hecho. Me tocó conocer gente genial y logré aprender más sobre la escritura y centrarme en todo lo que me gusta. Cada vez que escribo algo para El mundo de Aylu siento satisfacción y pura inspiración.

Este blog es una goleada para mí y ojalá, pase lo que pase, siga escribiendo por acá muchos años más.
Gracias a los que me visitan, sepan que ustedes evitan que las arañas fabriquen sus telas (?).


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2 dic 2015

Iniciativa: Blogueros filosóficos

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Empezamos diciembre y se nos está terminando el año. Todo el mundo a esta altura además de estar cansados, se ponen medios cursis y sí, llegan las fiestas y nunca falta la típica de "el año se pasó volando".
Cada uno de nosotros durante estos meses del 2015 de seguro vivió cosas que no esperaba y que tal vez nos enseñó algo. Así que pensé que sería la excusa perfecta para hacerlos filosofar un poco y claro, para animarme por primera vez a impulsar una iniciativa junto con Pupii Bundo de Tiritas de Alambre, una amiconocida y futura licenciada en filosofía♥.
Los invito a que participen y disfruten, que escribir libremente sobre cualquier cosa es lo más.


Iniciativa
Blogueros Filosóficos


Objetivo

La iniciativa tiene como objetivo incentivar el libre pensamiento y las reflexiones profundas, el preguntarse y responderse; el estimular la libertad de expresión y la diversidad de ideas y pensamientos.

Propósito

La iniciativa de Blogueros Filosóficos quiere unir a blogueros de distintas temáticas y países a que se animen a escribir una entrada distinta, sobre cualquier cosa o tema que les guste, llame la atención, les genere curiosidad, tristeza, indiferencia o alegría; llevándolos a la libre reflexión y al libre pensamiento. Creemos que nuestra mente está constantemente activa, generando monólogos internos positivos y negativos que merecen ser compartidos, demostrando que todos somos seres que piensan, se preguntan y buscan respuestas.

¿Cómo participar?

Es muy fácil y lo puede hacer cualquiera y quien quiera. ¿Alguna vez te sentaste a pensar sobre la vida, quién sos, qué querés, qué es lo que te gusta y qué es lo que no, sobre lo malo y lo bueno, sobre el mundo, sobre qué pasaría si…? Seguramente sí y es porque el ser humano es un ser que piensa y se pregunta por absolutamente todo, porque necesitamos encontrar respuestas y volver coherente y racional todo lo que nos rodea. Para participar de esta iniciativa lo que tenés que hacer es:
1) Pensar sobre qué querés escribir en tu entrada filosófica, puede ser cualquier tema –la vida, lo que te gusta, tus hobbies, el mundo, o cualquier cosa que se te ocurra y no importa si suena absurda-; 
2) luego guardar la imagen representativa y comenzar a escribir la entrada. No te olvides que es libre y podes hablar sobre lo que quieras, sobre lo que te interese, te genere duda o curiosidad. La filosofía es reflexionar, es pensar y encontrar preguntas y respuestas. 
3) Por último, una vez que ya tenés tu entrada escrita, estaría bueno que al principio del texto, coloques la imagen representativa* que te guardaste, para ilustrar la entrada. A lo último, nos gustaría que compartas la iniciativa e invites a los demás blogueros a unirse, para crear una alternativa distinta en el mundo Blogger, y para que todos podamos leer y conocer diversas ideas y pensamientos sobre diferentes temas. No hay más reglas que eso.

*Guardar la imagen (click acá).     


Mi reflexión filosófica
La historia

¿Qué es la historia? ¿Es eso que nos enseñan en el colegio? ¿Es eso que nos cuentan nuestros padres o nuestros abuelos sobre una anécdota pasada? ¿La historia es el pasado? ¿La historia son los recuerdos?
Dicen que la historia nació cuando el ser humano comenzó a escribir, porque eso le permitió registrar sucesos importantes, ideas, secretos y todo tipo de cosas que alguna vez pasaron. Pero a ver, ¿por qué nos hacen estudiar historia? ¿Qué tiene de importante eso que pasó y que a muchos no les interesa? 

Cuando iba a la secundaria, me cansaba de estudiar fechas y nombres; incluso cosas que ni siquiera entendía, pero que me las tenía que aprender igual. Nos hacían leer libros aburridísimos y grises, donde explicaban cosas que a penas lograba entender. Porque claro, un capítulo comenzaba hablándome de Perón y sus políticas pero nunca me explicaba cómo y por qué surgió Perón y el peronismo; y así no entendía nada. Esto llevó a muchos compañeros a "odiar" la historia, sin saber realmente lo que era. 
Pasé mucho tiempo preguntándome qué era, para qué y por qué existía. Hoy puedo decir que encontré un montón de respuestas.

Esta foto la saqué a principio de año durante mis vacaciones en La Rioja. Viajé y conocí muchos pueblitos y me enamoré de las ruinas y las cosas arqueológicas.

En un principio, yo creía que la historia nació con el lenguaje y estaba equivocada; hablar no es hacer historia, pero sí contar y transmitir, cosa que se hacía en un principio mucho antes de que el ser humano encontrara la forma de plasmar signos, dibujos y letras sobre piedras.
No tuve en cuenta que lo oral eran los mitos y no la historia, porque una vez que se deja de hablar de eso, ya no existe. En cambio la historia siempre existe y siempre está. Ella nos dice lo que somos, cómo somos y por qué. La historia es testigo de nuestros actos, de nuestra vida y formación como sociedad. Porque yo sé que provengo de una familia italiana-española-diaguita porque mi abuelo y mis bisabuelos maternos llegaron de la inmigración italiana, cuando se necesitó mano de obra extranjera para que nuestras industrias pudieran funcionar. Porque yo sé que durante la colonización española, los pueblos originarios, dueños natos de estas tierras donde vivo, fueron invadidos, manipulados y utilizados por personas extrañas. Porque todo eso que pasó, a lo largo del tiempo, se fue uniendo y transformando para que nosotros los argentinos habláramos su idioma y adoptáramos estas costumbres e incluso rasgos europeos. Todo esto lo sé porque pasó y una vez fue escrito, para que nadie lo olvidara.

La historia son hechos, son recuerdos, son pasados... la historia es memoria, es escritura.
Tu historia sos vos, todo eso que viviste y vivís. Tu historia son tus padres, tus abuelos y tus antecesores. Tu historia es todo eso que sos y vas a ser, o tal vez que tus hijos serán, seguramente. Todos estamos hechos de historias. Incluso la computadora o el celular con el que estás leyendo esto. 
Los lugares, las casas, las playas, las montañas, los paisajes, las recetas de cocina de tu abuela, tus mascotas, tu ropa, tu mochila, tus cuadernos de primaria, tus dibujos, esa gente desconocida que ves cuando vas caminando por la calle... ¿Por qué existen los edificios, las televisiones y los teléfonos celulares? Todo eso tiene una explicación, porque siempre hay una historia detrás de cada cosa. Yo por ejemplo, me pongo a escribir sobre historia... no sé ustedes.

Más reflexiones filosóficas acá.

Muchas gracias a Pupii por acompañarme con esta iniciativa♥. Los invito a que visiten su blog y lean su reflexión filosófica (yo que ustedes entraría, es una gran filósofa).
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5 ago 2015

Entrevista a Tefeebo: una ilustradora que deberías conocer

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"Creo que lo esencial es animarse. No hay arte feo, somos todos practicantes".
¿Quién no se deslumbró alguna vez por un dibujo o historieta que llegó a parar en su inicio de facebook, twitter, tumblr o alguna otra red social? Pasa que vivimos en tiempos de ilustradores talentosos que están por todos lados y andan por ahí dibujando cosas que nos identifican a todos.Vamos, seguro se te vino a la mente alguno.

Hoy quiero presentarles a Stefani alias Tefeebo, una chica de diecisiete años que vive en Uruguay y es la culpable de todo esto que van a conocer.
Les voy a ser sincera, soy admiradora de todo ser del planeta que se dedique a la ilustración; me encanta la gente que dibuja y todo el tiempo internet me da la posibilidad de conocer a alguno nuevo.
Tefeebo es una de las ilustradoras que más me gusta no solo porque sus dibujos son geniales, sino porque utiliza el humor, un poco sarcástico y un poco irónico, y lo combina con experiencias que nos identifican a muchas.
Sus dibujos se caracterizan por poseer colores claros en un estilo bastante simple, limpio y elegante. Y si se fijan bien, todos sus personajes reflejan algo distinto en la mirada. Hablan con los ojos.




¿Qué es Tefeebo? ¿Cómo y con qué razón nació como tal?
Tefeebo es un apodo que yo misma me nombré, pero nunca conseguí que me llamasen así, jajaja. La página nació con el propósito de subir mis dibujos para no perderlos, porque usualmente los guardo en carpetas y luego los elimino o pierdo sin querer. El motivo inicial no era que fuesen vistos más que por mi y alguno que otro amigo.


Yo creo que los ilustradores son como los escritores pero que escriben en dibujos y logran llegar de una manera más directa a nosotros, contándonos y enseñándonos cosas o haciéndonos reír. Y todo eso en una sola imagen, nada más genial que eso, ¿no?

"La valentía es necesaria si se quiere enseñar lo que hacemos a las personas, hay que estar preparados, de que a algunos les puede gustar, y a otros no, y que eso está completamente bien". 

Tefeebo en sus dibujos trata sobre un poquito de la vida: cuestiones introspectivas y experiencias sociales; pero más que nada introspectivas (como que hay que desconectarse, calmarse, quererse y esas cosas que a muchas nos cuesta). Sus dibujos te hacen sentir bien. Será producto de esas buenas vibras que ella transmite al dibujar... no sé.





¿Cuál es tu intención/propósito al dibujar?
Creo que cuando se trata de los dibujos que subo a la página, mi propósito es que las personas se sientan identificados de alguna forma. Hago dibujos de todo tipo, pero yo misma me fuerzo (por alguna extraña razón) a subir solo esos a Tefeebo. Creo que por eso la mayoría tienen frases, o son historietas. 


¿Cómo se te ocurren las ideas de tus ilustraciones? ¿Con qué o quién te inspiras? 
Me cuesta mucho cosechar ideas, porque como te dije, intento que las ilustraciones que subo nos representen a todos, tal vez es por eso que a veces demoro mucho en subir dibujos. Usualmente me inspiro en mi misma, en lo que pasé, estoy pasando o espero que pase en el futuro. También me inspiro en mis amigos, a veces hasta en películas, canciones, y hasta invento circunstancias que nunca pasé.

¿Cuál es el proceso de la realización de tus dibujos? ¿Cuál es tu parte favorita?
Por el momento no cuento con un scanner, ni con una tablet, es todo mediante papel. Primero lo dibujo en hoja, luego le saco una foto, y lo vuelvo a dibujar "por arriba" en una app de mi celular (el cual, por suerte, tiene un tamaño bastante grande y un lápiz optico, entonces no cuesta tanto). Mi parte favorita es hacerlos en el papel, me siento más libre de recursos, imaginate, que he llegado a pintar incluso con café...





¿Qué dice la gente que te conoce, acerca de tus dibujos? ¿Qué le dirías a alguien que ama dibujar y se quiere dedicar a la ilustración?
La gente que me conoce usualmente dicen que les gustan, aunque a mi me parece que lo dicen más para hacerme sentir bien, capaz por eso mismo cuando quieren que les dibuje algo no se me pasa ni por un segundo por la mente cobrarles algo, jaja.
Creo que lo esencial es animarse. No hay arte feo, somos todos practicantes. Por ejemplo, si vas a los inicios de la página de Tefeebo seguramente te des cuenta que dibujaba mucho más descuidado y terrible de lo que lo hago ahora. La práctica para mi es lo más importante, y el aceptar el trabajo, también. No deberíamos compararnos con otros artistas, por más que queramos dibujar igual de lindo que lo hace alguien más, seguramente no lo logremos. La valentía es necesaria si se quiere enseñar lo que hacemos a las personas, hay que estar preparados, de que a algunos les puede gustar, y a otros no, y que eso está completamente bien. Hasta ahora he tenido la suerte de que nadie ha criticado uno de mis dibujos en la página, pero sé que si algún día alguien lo hace, lo tomaré como una ayuda para mejorar. A la hora de recursos, es bastante notorio que casi todo sale muy caro, pero para practicar sólo se necesita un lápiz, un papel y ganas de superarse.






Está de más agradecerle a Stefani por aceptarme la entrevista, para mi fue todo un honor. Si quieren ver más de sus dibujos, acá está su página de facebook y si la quieren seguir en twitter, esta es su cuenta.

Nos vemos, chiquiliness.
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20 mar 2015

Perros simpáticos que me crucé viajando

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A principios de este año me fui un mes de viaje con mi familia por el centro y el noroeste de Argentina. Digo «viaje» y no «vacaciones», porque para mí fueron más que un par de días de descanso; para mí fueron días repletos de descubrimientos, felicidad, sorpresas y cosas hermosas. Conocí lugares de mi país que siempre quise conocer, me crucé con gente increíble a la que nunca voy a olvidar, y viví de todo un poco. Durante enero y algunos días de febrero, recorrimos lugares como Córdoba, Cosquín y sus alrededores, la Capital de La Rioja y los pueblos de la costa, un poco de Catamarca y un poco de Santa Fe -próximamente van a leer post sobre estos lugares con sus respectivas fotos-. Y algo que me llamó bastante la atención de todos estos viajes, es que en ellos, a demás de cruzarme con tanta gente, me crucé con muchos perros. Sí, de todos los colores y tamaños, de todas las razas, de todas las personalidades y actitudes.

Cuando salgo de mi casa me caracterizo por llevar mi cámara colgando del cuello porque me encanta sacar fotos. Y a todos los lugares a los que iba me cruzaba con amiguitos caninos bastante simpáticos; cuando me quise dar cuenta, al final de los viajes, tenía quinientas fotos de ellos y muchas anécdotas por contar. Me pareció que sería algo lindo y tierno compartirlo con ustedes.


Soy una gran amante de los animales (¡levante la mano quién también lo es!) Y desde chiquita siempre fui protectora de ellos, en especial de los callejeros. Todas mis mascotas vienen de la calle (incluyendo los gatos, menos el hamster y la cobaya). Nunca hice diferencia por si un perro era de raza o no, por si era más peludo o tenía tal color; siempre me gustaron todos y más si eran simpáticos conmigo. Tuve la suerte (hasta ahora) de no cruzarme con alguno mala onda que solo quiera morderme o correrme, yo creo que eso a veces es una cuestión de actitud hacia ellos. Porque los perros sienten la energía que les trasmitimos: si lo vemos y nos parece lindo, si lo vemos y nos dan ganas de tocarlo, si lo vemos y nos parece tierno; o si lo vemos y no nos gusta, si lo vemos y nos da miedo... ellos sienten y saben eso. Por eso cada vez que me encuentro con uno, trato de demostrarle que vengo en son de paz y amistad. Bueno, en realidad yo soy así con los perros, siempre trato de darles confianza y demostrarles que me encantan.

¿Y saben? Eso provocó que hiciera amigos perrunos a lo largo de todo el camino. Desde los más chiquitos hasta los más grandes (incluso con los que la gente no quiere y dice que son asesinos).

Vamos a conocerlos:

Algo que noté de los perros, es que todos tienen una personalidad diferente: no hay ni uno solo igual. Esto también afecta según en donde vivan y con quién.
Los perros cordobeses no se parecen en nada a los perros riojanos, tienen una forma de ser distinta: los cordobeses son más simpáticos, afectuosos y abiertos a la gente. Los riojanos son un poco más curiosos, entrometidos, compañeros y a veces algo desconfiados.

Conozcamos a Cartucho (el favorito de Agustina). Hijo de un siberiano y una pepé de la calle, ¿no es hermoso? Tiene rasgos muy similares a los siberianos y unos ojos impresionantes. Vive en Sanagasta, La Rioja, en la casa de unos amigos de mi papá. Cartucho es muy cariñoso, respetuoso, reservado y fotogénico. La cámara lo amaba.


Miren cómo cruzó los bracitos para la foto.

Conozcamos ahora a dos cachorras riojanas que viven en la plaza de Anillaco, en un pueblo de la costa de La Rioja. Una tarde estábamos con mi hermana sacando fotos al paisaje, y de repente, se nos acercaron estas dos hermosuras para jugar. Por un momento creímos que tenían dueño, pero cuando las seguimos, descubrimos que tenían su propia casa de cartón ahí mismo: en la plaza. Por suerte tenían agua y comida... ¿pero quién las habrá abandonado ahí? Por lo visto no lo estaban del todo y tenían qué comer, tal vez nacieron para ser guardianas de la plaza y jugar con los niños que vendrían a visitar el lugar. Pero no supimos cómo y por qué las dejaron ahí. Deseé poder llevármelas, pero lamentablemente no pude. Solamente pude estar un rato con ellas, conocerlas y hacerlas jugar.


Cuando fuimos a Ismiango, un pueblo de La Rioja en donde solo hay siete casas y siete familias, conocí a un perro bastante chillón e inquieto. A penas me vio empezó a ladrar y a mover la cola ¡ni se imaginan cuando saqué la cámara y la vio! Definitivamente era la primera vez que veía una y desconfiaba de ella. No dejaba de ladrar y correr para todos lados; claro, qué iba a saber él que esa cosa negra y grande era una cámara si jamás en su vida había visto una. Cuando la guardé y se tranquilizó, él me perseguía por detrás para oler mis pies; y cada vez que me daba vuelta, retrocedía y me movía la cola. El travieso solo me dejó tocarlo por un segundo, después se dedicó a correr por todos lados hasta que me fui. Y estas fueron las fotos que pude sacarle:



¿Alguien le tiene miedo a los rottweiler? Bueno, miren a este: viejito pero cariñoso. Le salvó la vida a su dueña más de una vez y es súper guardián y compañero. También un poco malcriado y chiquilín. Miren cómo reaccionó cuando vio la cámara. Fue pura ternura y cariños, este grandote se ganó mi amistad enseguida con esas caritas que me puso. No recuerdo su nombre, pero vive en la casa de mi tía en el pueblo Ismiango, de La Rioja.



El perro con el sombrero: otro compinche que vive en casa de otra tía en Ismiango. Él no fue como los demás, a penas me vio ladraba y no quería que se le acercara. Bastante desconfiado y chillón, peor que el marroncito de arriba. ¡Pero miren el sombrero que llevaba sobre su hombro! Para mí que pensaba que se lo quería sacar, por eso no tomó confianza *risas*.


Una de las perras más cariñosas, fieles y compañeras que conocí en el viaje fue ella: Bicha (sí, así se llama). Vive en el pueblo Pinchas, en La Rioja. Y si se preguntan si yo la llamé así, mi respuesta es no. Es la mascota de unos vecinos en donde nos estábamos hospedando. El primer día que llegamos, entró por las rejas de alambre y nos chusmeó todo. Así comenzaron a hacerse bastantes frecuentes sus visitas: primero eran solo por las tardes, luego por las mañanas y las noches, después durante todo el día. Terminamos "adoptándola" como nuestra compañera de hospedaje y terminaba comiendo con nosotros.
Ah, y si se preguntan cómo supimos su nombre, es porque sus dueños la vivían llamando para que regresara a su casa (la insolente se quedaba siempre con nosotros). Y bueno, supusimos que le pusieron ese nombre porque le gustaba comerse unos cuántos bichos que cazaba por ahí... ¡ah, y también comía nueces! Rarísimo.



Ahora les voy a presentar a mi favorito: un chocolate cordobés que me encontré en Villa María, Córdoba. Habíamos hecho una parada para tomar algo y descansar, y fuimos a estirar piernas caminando un poco. Yo estaba algo triste y malhumorada (aún así mi cámara seguía colgaba de mi cuello) y cuando vi que se me acercó corriendo y moviendo la cola, me sacó una sonrisa. No saben lo simpático, expresivo, cariñoso y buena onda que fue conmigo. Me trató como si fuese su dueña... como si nos conociéramos de toda la vida. Entre mimos, risas, caricias y jugueteadas, antes de irme le dejé un par de galletitas para que comiera.
Cuando vio la cámara, no hizo más que posar cual perro de publicidad y la cámara lo amó. Miren lo hermoso que es, ¿no parece demasiado fotogénico? Hasta miren las caras que me ponía. Este perro definitivamente nació para ser actor. Nunca lo voy a olvidar<3.


Miren esa hermosa sonrisa<3.

Y ahora miren las caras que puso para la cámara:


Triste y...


¡Feliz!

Ellos no fueron los únicos que me encontré viajando, también me crucé con muchos más como:


Este cordobés que se preparó la cama en la plaza de Cosquín para darse una buena siesta fresca en pleno verano de enero con unos 30°


Este ovejero alemán cachorro, que fue uno de los más juguetones y tiernos que conocí.


Y esta cabra que se creía perro. Vamos a darle participación a ella también y cumplamos su sueño de ser perro.

Viajar y conocer canes como estos, fue una de las cosas más lindas que me pasó. Todos ellos se portaron muy bien conmigo (algunos con confianza, otros algo desconfiados), pero todos me hicieron sentir que los perros son grandes seres y compañeros. Me enamoré de cada uno de ellos y pensé que sería una linda oportunidad para mostrárselos a ustedes. Muy pronto van a poder leer sobre los viajes que hice en mis vacaciones, así que van a conocer los lugares en los que ellos viven.


PD: En La Rioja me encontré a una chihuahua de color negro que tenía collar (entró a la casa en donde estábamos y empezó a olfatear todo). Cuando me acerqué a ella empezó a gritar de miedo, ¡de miedo! Se asustó tanto que salió corriendo y después me ladraba desde lejos como diciendo: ¡já, no me atrapaste! Nunca pude tocarla, pero la mocosa entró varias veces a la casa y salía corriendo cada vez que la descubría. Me quedé con las ganas de estrujarla<3.

¿Cuál fue el que más les gustó? ¿Qué experiencias tienen con los perros cuando se van de vacaciones y se cruzan con alguno?

Buen fin de semana :)
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