31 may 2015

Ni una menos

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Ilustración: Tefeebo

Hoy antes de ponerme a estudiar (qué triste mi vida), quiero traerles un post sobre un tema ruidoso que parece no querer callarse ni calmarse en estos últimos días en Argentina. Desde siempre quise escribir algo relacionado a esto, es más, estuve a punto de hacerlo y de hecho tengo un borrador, pero creo no publicarlo nunca, ya que es un tema bastante delicado y que trae demasiada controversia.

La mayoría de los que me conocen sabrán que empecé a estudiar comunicación social y que me encanta la carrera. Justamente me voy a formar para ser comunicóloga y opinóloga de la sociedad en el sentido más "crítico y creativo". Y creo que elegí bien, porque es lo que hago muchas veces y así me siento. Y seamos realistas, tengo un blog y escribo, no puedo no escribir sobre temas como estos... son los que marcan a nuestra sociedad, son los que nos rodean y afectan todos los días; desde dentro de nuestras casas, en el colegio-facultad y hasta en la calle. En cualquier lado, siempre, nos vamos a encontrar con un poco de esto.

¿Qué son esas tres palabras que andan dando vuelta por las redes sociales? ¿Por qué de repente todo el mundo habla de los "femicidios", del "machismo" y el "feminismo"?
Suele pasar que la realidad se ignora hasta que nos afecta a todos.
Ignoramos lo que nos pasa hasta que nos hace mal y queremos cambiar las cosas o simplemente decir basta.

Hasta hace unas semanas, una adolescente fue asesinada por "su novio" y se transformó en otro de los famosos casos de femicidios que generaron un gran impacto en los medios de comunicación y en todas nuestras bocas. Se trata de otra víctima del machismo, otra de las tantas que venimos conociendo como Candela, Ángeles, Melina, Lola, y una más cada 30 horas y que seguramente no todas vayamos a conocer. Porque estadísticamente existieron 277 casos de femicidios en el 2014 y estos no fueron todos conocidos.

Ilustración: Liniers

No quiero irme por las ramas sobre el tema, hay mucho para hablar y creo que si me pongo a escribir, no termino más. Lo importante acá, es saber que somos testigos de un hartazgo sociocultural que dijo BASTA y convocó a todo el país a luchar por tres cosas:
-Conciencia.
-Basta de femicidios.
-Real implementación del Plan Nacional para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, como establece la Ley 26.485

NI UNA MENOS se va a escuchar bien fuerte este miércoles 3 de junio a las 17hs en todo el país. Hombres y mujeres, mujeres y hombres, todos presentes por esta lucha que merece ser ganada. Ni feministas ni feminazis, ni activistas ni periodistas, ni famosos ni políticos. Gente, personas: seres humanos. Seres humanos que piden basta de matar a las mujeres por ser mujeres, por creer que son menos o cosas.
Acá el machismo mata una mujer cada treinta horas y no solo mata mujeres, también hombres y afecta negativamente a ambos sexos. El machismo está fuertemente inculcado en la cultura desde siempre y este nos hace mal a todos: la mujer es menos, la mujer es más débil, la mujer no se respeta, no se quiere. La mujer es un objeto, es algo menos que él, es un premio, es un juguete, es alguien que se viola, se mata y se mete en una bolsa. El hombre es más, el hombre es el macho alfa, el hombre es fuerte y duro, el hombre no llora ni es mariquita, el hombre es un aprovechador, el hombre tiene que ser un ganador.
Esos papeles de género estereotipados como que dejaron de sonar lindo y ambos extremos hartaron. Nos hacemos mal, nosotros mismos nos hacemos mal. La educación que nos dan con respecto a estas cosas nos hacen mal, nuestra cultura machista nos hace mal.

Ilustración: Prol

¿Y si dejamos de ver así las cosas y comenzamos a luchar por algo tan hermoso como la igualdad entre ambos sexos? Después de todo somos seres humanos, no es que uno es un queso y otro es una zapatilla, no. ¿Se imaginan lo difícil que sería la igualdad entre un queso y una zapatilla? Imposible, claro.
En nuestro caso es totalmente posible porque somos PERSONAS y lo único que está mal son nuestros pensamientos sobre lo que somos, hacemos, creemos o debemos hacer.

Quiero compartir con ustedes, un video cortito que hizo Fulana Who (una de las ilustradoras a las que sigo), sobre lo que trata Ni una menos.


A mi desde chiquita me enseñaron que el rosa es de la nena y el azul del nene, que las nenas no dicen malas palabras y se portan bien, que los nenes son más fuertes y se portan mal, que nosotras las nenas tenemos que portarnos como señoritas, vestirnos bien y aprender a cocinar y limpiar para poder hacerlo después para nuestros esposos cuando nos casemos (y tengamos hijos). Las nenas son como florcitas, re tiernas y educadas. Los nenes son más revoltosos y no hacen cosas de nenas porque son cosas de nenas y a ellos no les gusta porque son cosas DE NENAS.
Y después está lo que me decían cuando fui creciendo: "¿Vos querés usar esa pollera para coquetear?" "No uses short, te voy a comprar jeans nuevos, no muestres tanto las piernas". "No dejes que nadie te toque, si un chico te hace algo vos gritá". "No salgas sola, te puede pasar algo". "Vestite bien, vestite como mujer". "¿Cocinaste esto vos sola? ¡Ya te podes casar!", "eso es muy escotado". "No muestres mucho". "No uses tanto maquillaje, no te pintes las uñas así que pareces prostituta". "Sacate ese tapado, pareces una puta". "Con esos labios rojos parece que te vas a un prostíbulo". "Si oscurece no podes estar en la calle, alguien te puede hacer algo y no volvés más". "¿Y el novio?" "¿A vos no te enseñaron lo que es un macho alfa? Aprendé nena, vos tenés que hacer lo que los hombres digan", "mirá para abajo y seguí caminando", "callate, sos mujer". "Las mujeres son debiluchas", "ay, corrés como nenita", "las mujeres tienen que cocinar y limpiar". "Vos nena cuando tengas marido me vas a entender". "A las mujeres les encanta que los hombres les peguen o que les griten cosas en la calle". "Vos no hagas eso, vos sos santa". "Vos sos una mujer de verdad, no hagas eso". "Si haces eso sos puta, zorra de mierda".

¿Qué es todo esto, a ver, qué es todo esto? ¿Se dan cuenta de lo mal que estamos, que nosotros mismos construimos esta cultura machista que nos está matando a todos?
Las mujeres no somos algo, no somos una cosa, no somos un pedazo de carne. No somos débiles, no somos tontas, no somos inútiles, no somos putas ni santas, no somos algo. Somos personas. SOMOS SERES HUMANOS. Así, igual que los hombres, ellos también son seres humanos, como nosotras.

¿En serio merezco ser violada y asesina... por ser mujer, por vestirme así, por ser asá, por decir mu? ¿Merezco ser asesina si usaba short y no pantalón? ¿Merezco que me violen por cómo soy? ¿Merezco toda esta violencia, ya sea verbal, física, psicológica o sexual... por ser mujer?

Hay una realidad y es que hay gente que sí lo cree y mata mujeres por todo esto, por creernos menos. Y no, somos igual que los hombres, porque somos personas como ellos. Tenemos brazos, cabeza, hombros, cerebro, ojos, piernas... seremos distintos anatómicamente y algunas otras cosas más, pero eso no puede decir que seamos inferiores. Existe eso que somos ambos y es SER HUMANO. Nada más. Todo eso que creemos y pensamos que nos diferencia es parte de el hecho social de nuestra sociedad. Piénsenlo, no es muy complicado.

El miércoles voy a estar en Plaza Congreso con mi total apoyo y presencia. Y por supuesto, con mi cámara para capturar este momento histórico que nos va a marcar a todos. Espero encontrarlos ahí y ah, si quieren hablar más del tema (o que hable sobre él, tengo mucho para hablar), me avisan y escribo... o si quieren tomamos un café, o dos... pero ni una menos.

El fibrón ya me falló a lo último, sepan disculpar...

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23 may 2015

Series: The Flash

14 comentarios:


Hace siglos no escribo en mi blog y hace milenios que tengo ganas de hacerlo sobre una de las series de superhéroes que más disfruté hasta ahora.
Ya que es sábado, se asomó un buen fin de semana largo y ustedes no tienen que estudiar como yo, hoy les traigo la reseña de la serie The Flash.

Como podrán ver, ando media desaparecida del mundo blogger y si hablo o escribo, es sobre la facultad... sí, así de mal ando. Es más, podría haberles traído otras crónicas universitarias, pero si vuelvo a escuchar o leer la palabra universidad o apuntes, voy a llorar (déjenme decirles que la ando pasando muy mal en esta época de parciales, así que si no estoy o desaparezco, ya saben por qué es). Mientras tanto, para ir sobrellevando estos malos momentos -después habrá tiempo para hablarles sobre los parciales y esos temas universitarios- decidí tomarme el día y terminar de ver esta serie que tanto me gusta. Ando un poco atrasada y lenta, terminó hace varios días y yo acabo de ver el último capítulo, pero ¿qué más se puede esperar de mí? Tarde o temprano les iba a traer esto. Comencemos.


Más o menos estuve esperando escribir sobre The Flash desde que me enteré que iban a hacer una serie sobre él, ¿re loco, no?
Desde que tengo uso de razón, mi superhéroe favorito siempre fue el pibe vestido de rojo que corre rápido. Lo conocí por la famosísima Liga de la Justicia y resulta que me enamoré perdidamente de él. Bueno, ¿quién no puede amar a Flash? Tiene el carisma, el humor y la rapidez para lograr que le caigas bien en tan solo un abrir y cerrar de ojos.

Barry Allen (Grant Gustin) perdió a su mamá a los once años en medio de un extraño accidente en donde solo él y su padre fueron testigos. Después de aquel homicidio, Barry aseguraba que "un hombre rápido" mató a su madre, ¿pero quién iba a creerle a un niño confundido? Él solo quería defender a su padre, quien tuvo que responsabilizarse de la muerte de su esposa e ir a prisión.
Así fue como nuestro protagonista quedó medio solo, criándose con el detective West (Jesse L. Martin) y su hija Iris (Candice Patton) como parte de la familia y llegó a formarse como investigador criminalístico para la Policía Científica de Central City. Nada mal, Barry.
Un día casi normal como todos, a Allen le cae un rayo encima a causa de un accidente que ocurrió en los laboratorios S.T.A.R. y queda en coma durante nueve meses. Cuando despierta, ya no era el típico pibe que llegaba tarde a todos lados y se da cuenta de que había algo nuevo en él: la capacidad de moverse y correr rápido. La supervelocidad.

Trailer



(No se babeen, por favor, no se babeen).

La serie comenzó siendo un spin-off de Arrow, nuestro queridísimo Oliver Queen (que por cierto no nos dejó muy satisfechos con su última temporada). Y ya en uno de los capítulos de la segunda de Flecha Verde, pudimos conocer a Barry en su debut como el segundo Flash de los cuatro flashes que nos trajo DC Cómics, reencarnado por el carismático Grant Gustin.

 
 

¿Quién más podría haber interpretado de manera brillante a Barry Allen? Obvio que nadie más que Gustin. Y es que este chico se gana nuestro corazón con tan solo pronunciar unas cuantas palabras. ¿Actuación? Excelente. ¿Carisma? Perfecto. ¿Sonrisa? Perfecta. ¿Belleza? De belleza no hablemos, bueno mejor me calmo.
Hablé con gente que asegura no gustarle Gustin como Barry por el simple hecho de que "tiene cara de nene" y es "muy flaquito" o "el cuerpo no le da". Y puede ser, el Flash original no tiene la misma estructura corporal que Grant Gustin, pero sin embargo le queda bien, de todos modos el Flash que se fue conociendo con el correr de los años en la Liga de la Justicia era bastante larguirucho. A demás, por favor, ¿vamos a exigirle a Grant Gustin que coma más papas y levante pesas de cincuenta kilos solamente para ser un mejor Flash? No, está bien así como está, el pibe es perfecto.


La cadena de The CW nos trae una buena (no ideal ni perfecta) adaptación de la historia de el velocista escarlata con 23 episodios de los cuales no duran más de 45 minutos cada uno, y logra adentrarnos muy bien en el universo de DC Cómics con su ciencia ficción. Yo diría que hicieron un trabajo fantástico.
Bueno, no tan fantástico. Existen ciertos puntos flojos que podríamos destacar, pero que siempre están en todas las series y podrían pasarse por alto.

Los efectos especiales no son perfectos, siempre podrían ser mejores. Hay gente que dice que son muy malos, yo digo que la mayoría están buenos y algunos no tanto. Aún así creo que están bien puestos y que de otra manera no podrían haber sido, no hay flashes mejores que los que genera este Flash que nos trae CW.
Si hay algo que no me gustó, fueron los capítulos orientados hacia la trama romántica que se asemejaron a las historias de Disney: algo cursis y empalagosos por momentos, pero dejando eso de lado, todo lo demás está bien.

Creo que desde que comenzó la temporada, conocimos más villanos que otra cosa: villanos con superpoderes y bautizados como "metahumanos". Todos convertidos en anomalías a causa de aquella extraña explosión de los laboratorios S.T.A.R. la misma noche en que le cayó el rayo a Barry, el mismo que lo dejó en coma y le brindó la supervelocidad y lo convirtió en lo que ahora es. Es decir, que nuestro Flash no fue el único afectado en aquel accidente y que a otras personas como a él se le fueron otorgados poderes sobrenaturales.

Si de repente a vos te cae un rayo y de un día para el otro tenés la capacidad de controlar el tiempo atmosférico así como si nada, ¿de qué manera vas a usar esta nueva habilidad?
O si de repente podes teletransportarte o hacer algo que un ser humano común no puede hacer, ¿serías de los malos o de los buenos?
Qué buena pregunta, ¿no?

The CW nos trae el típico héroe buenudo que sobrepone sus necesidades para el bienestar de los demás y su ciudad; en este caso, Barry fue de los que eligió utilizar sus superpoderes para el bien de la humanidad y así es como se gana nuestra eterna admiración. ¿Cómo no quererlo, cómo no quererlo?
Parece que todo le sale bien, excepto que se enamoró de su mejor amiga de toda la infancia y ella lo termina histeriqueando más o menos en toda la temporada.



Y sí, algo no te tenía que salir bien, Barry.
Pobre, no nos pongamos a hablar sobre amor porque se nos pone a llorar acá mismo.



Acá es cuando entramos a debatir sobre los personajes secundarios y nos damos cuenta de cuán odiosos son unos y cuán queridos son otros.
La más odiada por todos nosotros, sin dudas es Iris West (Candice Patton). ¿Pero qué le pasó por la cabeza a CW para hacer un personaje así? Suerte que también está Caitlin Snow (Danielle Panabaker) para hacernos quedar bien y hacerle entender al mundo que no todas somos como Iris. La verdad, su personaje, un desastre. Podría describirla en incontables palabras y aún así no podría existir una positiva. Su personaje me provocó repulsión en todo momento, tal vez sea porque intentó darle el toque emocional y cursi a la serie... pero no, no. Mal. Mal.

Yendo a los personajes que sí valieron la pena y se destacaron en todo momento, podríamos mencionar a Cisco (Carlos Valdés). El tipo, un brillante... su personaje, excelente.


Y si nos ponemos a hablar de Dr. Wells (Tom Cavanagh), yo me levanto y lo aplaudo. Creo que fue el mejor personaje de la serie y en todo momento se destacó como tal. Impecable... magnífico. En cada episodio se saca una careta distinta y aún así nunca perdió su esencia.
Podría estar contándoles más sobre todos ellos, pero acá no se hacen spoilers, no señor.

The Flash nos trae una trama excelente, repleta de adrenalina, emoción, comedia, episodios acaramelados y llenos de acción. Imposible no amarla, imposible no quererla... imposible no verla.
La serie es entretenida y digna de ser vista y admirada por todos. No fue perfecta, pero fue excelente y no me arrepiento de haberla visto. Tiene todo eso que hay que ver por lo menos una vez en nuestras vidas. Y ah, eso me faltaba: es apta para todo público. A nadie le importa pero yo quería decirlo.

Otra cosa que no podría dejar atrás, es la banda sonora de la serie, ¿algo más hermoso que esto no hay? Obvio que no, es única. Y los viajes en el tiempo, los guiones fantásticos (y que a veces fueron malos), todo le da ese toque único a The Flash que hace que se convierta en una de las mejores series de superhéroes.

Además de que comparte universo con Arrow y también con el nuevo spin-off de ambas: DC's Legends of Tomorrow, ¿qué más pedir?
Sí, que por favor nos traigan la segunda temporada cuanto antes, porque el último capítulo nos dejó con las uñas a medio comer. Claramente The Flash nos promete portarse cada vez mejor y traernos mucho más, de eso no hay dudas.

No sé ustedes, pero yo terminé amando la serie, amando un poquito más a Flash y por supuesto a Grant Gustin. Porque él es the fastest man alive y ni el Flash reverso le puede ganar.



Calificación:

Antes de despedirme, quiero comentarles que Tani de Invierno Cósmico me recomendó en la iniciativa de "Me gusta tu blog" y les juro que morí de ternura con las cosas que dijo sobre mi y El mundo de Aylu<3. GRACIASSS.

Ahora sí, dejo que disfruten su fin de semana largo y yo me voy a poner a estudiar *llora y come chocolate mientras estudia*.
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2 may 2015

Crónicas universitarias: un mes después

23 comentarios:
Imagen meramente ilustrativa que no es de mi propiedad -Weheartit-, pero que más abajo se van a encontrar con ilustraciones propias (mías), no se rían de lo horribles que están.

Estoy finalizando casi mi primer mes en la universidad y tengo tantas cosas para contarles que no sé por dónde empezar. Siento que no fueron cuatro semanas sino años y creo que de golpe me siento vieja. En estos poquitos días que comencé a ir, acumulé muchos datos y conocimientos, hábitos y experiencias; y como siempre, quiero compartir con ustedes todo eso -muejejeje amo hacerlo-.
Me sentí muy satisfecha con el primer post que escribí de esta sección porque dio los frutos que esperaba y hasta se engancharon pidiéndome consejos ¿entienden por qué los quiero?

Hoy tengo bastantes puntos que quiero destacar (tengo demasiado para contarles, así que voy a intentar ser lo más objetiva posible). Por eso decidí dividirlo a todo en subtítulos (sí, voy a ser más organizada, milagro total).

Empecemos con...

Un nuevo mundo, nada que ver a la secundaria

Todo el mundo lo dice: "la universidad es otra cosa, no tiene nada que ver con la secundaria" y es verdad.
Ya no existe el "de lunes a viernes", las cinco horas diarias, el "no estudio", el "este fin de semana salgo", el "no tengo ganas de ir, me duele la panza", el "uh llueve, no voy", el "en la prueba me macheteo"... hay tantas cosas distintas, que no me alcanza el tiempo para comentarlas.
Muchos dicen extrañar la secundaria, porque era más lindo todo, por los amigos, por los profesores, porque no se hacía nada y porque el nivel de responsabilidad que se tiene en ese período de vida es escaso. Sí, puede ser, pero sinceramente yo no la extraño.
Creí que lo haría, pero me gusta la movida universitaria, a mi la secundaria me tenía harta más que nada por el nivel de inmadurez de esta: los profesores un desastre, el sistema educativo -10 y lo que nos enseñan, ni el 30% nos sirve para salir al mundo real.
Prácticamente soy de las que se sintió en bolas al entrar a la universidad porque claramente la secundaria no me dio la ropa que necesitaba. Bueno, algunas cositas sí, supongamos que nada más me dio la ropa interior(?).


La universidad te hace independiente, pensante, no es tan rutinaria como la secundaria (por lo menos en mi caso), los profesores son otra cosa, la forma de enseñar es otra, se lee todos los días y se estudia de verdad. En resumen, en la universidad SE APRENDE.

Próximamente voy a escribir un post sobre "Lo que me enseñó la secundaria" así que estén atentos.

Cómo es este nuevo mundo

Y esta parte va dedicada a Aylén del blog Deliria Literaria que me preguntó cómo es una universidad por dentro.
Creo que gran parte la expliqué arriba; la universidad es distinta y cada una de ellas, de las tantas que hay, también se diferencian entre sí. Yo voy a la Universidad de Buenos Aires y es pública. Nunca fui a una privada así que no sabría decirles la diferencia entre estas, ni tampoco conocí ni fui a otra pública, solo conozco la UBA. Así que mucho no sabría del tema, pero sí sé cómo es la UBA por dentro. Voy a contarles un poquito.

Es pública, laica, gratuita y tiene fama de "burocrática": papeles, más papeles y trámites que dan flojera. Los que vamos a la UBA somos muchos y por lo general casi ni hacemos ruido de manera individual, somos uno más del montón. Tiene sus pros y contras, por supuesto, pero la UBA siempre va a ser la mejor.
Todas sus facultades, físicamente, no son lo más lindo. Son departamentos bastantes antiguos pero que cada una lleva su propia historia (vaya qué historia) y belleza (díganme que la de Marcelo T. Alvear no es hermosa).
Después, con respecto a lo que es por dentro en cuanto a las personas que asisten, la verdad, ME ENCANTA. Todos somos distintos, todos queremos estudiar y saber, tenemos sed de conocimientos, algunos estamos perdidos, otros no queremos saber nada y eso está bueno. Nadie va por obligación, claramente. No es como en la secundaria que mamá y papá nos levantaban para ir porque "hay que ir a estudiar", no, acá estudiamos porque nosotros queremos y eso se nota y mucho. No todos van a calentar los asientos, y si los calientan, al poco tiempo se van y no molestan más.

Los profesores, las clases y el humor


Déjenme decirles que cuando entren a la universidad van a amar y odiar a los profesores. Por ahora, de los cuatro que tengo, admiro a todos ellos (algunos más que otros). Todos distintos, todos con su única manera de explicar y enseñar, todos con ganas de algo y con una misión en particular.
No les voy a mentir, los profesores que me tocaron últimamente forman parte de una fuente de inspiración y motivación hacia lo que estoy estudiando. Les tengo algo de desconfianza, por supuesto, todavía no llegué a la época de los parciales (estoy segura que después de eso voy a odiarlos), pero por ahora me centro solo en disfrutarlos.
Algunas clases son frescas y divertidas, muchos usan el humor para romper el hielo con nosotros los estudiantes, y todo se hace más ameno y disfrutable, o así se supone que tiene que ser. Yo creo que el humor es la clave para el éxito de la clase, ¿o me van a decir que no? Es más lindo cuando el profesor hace algún que otro chiste relacionado con el tema y todos nos reímos. No hay nada mejor que eso. A demás sirve para engancharte más a lo que está diciendo y evita que te duermas (lo digo por experiencia, eh).

Y ojo, no todos los profesores son copados. Hay algunos que no vas a querer ver nunca más en tu vida.

Socializar en la universidad


¡Levante la mano quién es tímida/o para conocer personas!

Me pasa que nunca sé cómo entablar la primera conversación al conocer a una persona. Me refiero a acercarme a alguien desconocido y empezar a hablarle, ¿a alguien más le pasa? No sé qué decirle, qué preguntarle o cómo empezar y eso me desespera. Por lo general, nunca soy la que rompe el hielo en estas cosas y eso hace que no socialice mucho. Por ejemplo, en la primer semana no hablé con absolutamente nadie, NADIE. Intenté hacerlo pero pensé en los "mejor no a ver si quedo como estúpida" o "mejor no a ver si me ignora". La verdad es que hago mal en pensar así, eso me llevó a estar prácticamente sola durante la primer semana de cursada y ver cómo todos se estaban haciendo amigos nuevos menos yo me frustraba.

En la segunda semana, estuve a punto de hablarle a una chica que estaba parada en frente de mí mientras esperábamos entrar a la clase de Sociología. Yo la miré y ella me miró, intenté acercarme pero dije: naah mejor no. Y bueno, ella terminó acercándose a mí y hablamos por unos minutos antes de entrar, pero después nunca más.

Durante la tercer semana, llegué demasiado temprano a la misma clase y mientras esperaba entrar me senté en el piso al lado de la puerta y me puse a escuchar música con el celular. Mi intención era que la hora volara así yo podía cursar, salir de cursar e irme a casa en paz. Pero de repente una sombra extraña se me apareció de golpe y cuando levanté la vista una chica me estaba hablando. Me preguntó si "estaba para la clase de sociología" y cuando apagué rápido la música le contesté que sí. Hubo un cruce de algunas palabras y después me callé y seguí con el celular. En un momento pensé: "no Aylén, no seas así, hablale, la chica parece simpática y no creo que quedes estúpida con ella". Así fue como le pregunte: "¿Para qué carrera estás?" Y automáticamente la conversación casi ni tuvo fin. Ahora cuando cursamos Sociología nos sentamos juntas, ¡sí, sos vos Hebe!

También me pasó que por facebook estuve hablando con una chica que necesitaba conseguir el libro para Semiología y resulta que ambas cursábamos las mismas materias con los mismos horarios. El lunes llego a la facultad y me entero que el profesor no había venido: "okay, me pongo a escuchar música y leer algo hasta cursar la próxima materia". Antes de que bajara las escaleras, una chica se me acercó y nuestra conversación fue más o menos esta:

-¿Vos sos Ayelén?
-No.
-Ah disculpame, pasa que ayer hablé con una chica que se llama Ayelén por facebook y cursa las mismas materias que yo...
-Ah, sí, soy yo. Pero me llamo Aylén.
-¿Aylén? ¡Jajaja, perdón! Leí mal entonces.
-No te preocupes, ya estoy acostumbrada, muchos lo leen así. ¿Para qué carrera estás?
-Comunicación Social.

Y así fue. Nos la pasamos hablando dos horas completas sobre nuestra carrera en común y sobre la vida entera.

Ese mismo día, cuando ambas entramos al aula para cursar Semiología, me senté y apoyé el libro que estaba leyendo -El mundo de Sofía- sobre la mesa de mi asiento y la chica que estaba sentada al lado mío lo miró con cierto interés. Yo no dije nada, solo la miré disimuladamente y pensé que seguramente estaba creyendo que soy una rarita que lee sobre filosofía.

-¿Ya lo terminaste? -Me preguntó.
Sonreí-. No, estoy por acá -le muestro el marca páginas- ¿vos lo leíste?
-Sí, el ante año pasado y me encantó, es hermoso.
-¡Sí! *Y así es como Aylén no paró de hablar con Priscila*.

El martes en la clase de Sociología nos tocó hacer grupo y conocí a dos chicas más que me cayeron muy bien, una de ellas que también está estudiando la misma carrera. Por ahora hablé con un chico y solo hasta ahí nomás, no sé si soy yo o qué pero los chicos no se me acercan (?), bueno, no vi a ninguno que se le acercara a hablarle a alguna chica o algo por el estilo, ¿qué onda con eso? Los noto bastante tímidos o callados, no creo recordar que ellos fueran así... En fin, tengo pendiente el tema de socializar con chicos y al parecer ninguno se me va a acercar (?). Vamos a ver qué tal me va a ir con eso (mentira yo no me acerco a hablarle a nadie ajaja).

Mi conclusión es, que no tengan miedo de socializar. No son los únicos tímidos/as o con inseguridades. En este caso soy un mal ejemplo, pero todo lo que me pasó me ayudó a entender que también tengo que tomar la iniciativa y conocer gente por mi propia cuenta, no esperar a que alguien me hable. Así no se consigue nada. En los próximos posts voy a contarles qué tal me fue iniciando conversaciones con los demás *muere de ansiedad social*. Pero después de todo hay que animarse, hablar y conocer gente nueva no es tan malo como parece.

A todos nos pasa.

Miedos


Hablar de miedos... ¡qué miedo me da!
Da miedo empezar la universidad, da miedo dejar la secundaria y estar en bolas y no saber qué hacer con tu vida: tenemos que decidirnos, tenemos que elegir un camino, estamos condicionados socialmente y no podemos escaparnos de eso. Nos da miedo porque aún sin llegar a la madurez tenemos que decidirnos por lo que queremos hacer y ser por el resto de nuestras vidas... y lo último que nos espera después de todo eso es... ¿morir?

Sí, no es fácil y tampoco lindo. Tuve la suerte de saber qué era lo que quería (muchas veces lo dudé) antes de empezar esta nueva etapa, cosa que no a todo el mundo le pasa.

Está el miedo de empezar, de no saber cómo va a ser, de no saber si te va a ir bien o mal, de si decidiste bien, de si eso es para vos, de si eso es lo que querés... no sabés nada y eso da miedo, mucho miedo. Y por otra parte está la ansiedad de empezar de una vez por todas para saberlo todo y dejar de tener miedo para enfrentarlo todo. Es agotador, es estresante.

¿Me estoy equivocando en venir acá, en estudiar esto, en hacer esto que estoy haciendo?
Y de repente cuando se empieza tenés ganas de ir y muchas ganas de no ir, de llorar, de querer quedarse encerrada en casa y no enfrentar el mundo... "no sé si quiero esto", "no sé si voy a poder", "no quiero viajar hasta la facultad, estoy cansada", "tengo miedo".
El miedo es lo peor que hay y siempre está, ¿la solución? Enfrentarlo (no apto para cobardes). ¿Y cómo enfrentarlo? Yendo y cumpliendo con el "condicionamiento" que nos imponen, claro, si lo que realmente querés es estudiar y recibirte. Sino, recomiendo que vayas por otro camino y seas feliz en otro lugar.
Esta es la responsabilidad que elegimos y, como dijo María Luján del blog Un gallo que lee: "la uni es como la vida misma, pero eso sí, DISFRUTALA". Hay que disfrutar, así como dijo ella. Y si, tiene razón, la universidad es como la vida misma: la vas a odiar y la vas a amar.

Diversidad


Mi parte favorita cuando voy a la facultad.
No sé si será así en todas las facultades o universidades, pero por lo menos en la mía, en el CBC, la diversidad juvenil se hace notar. Todos somos distintos, todos tenemos nuestro propio estilo (nos vestimos distinto, nos manejamos distinto, pensamos distinto, vamos para carreras distintas). Todo es una ensalada pero de esas variadas y sanas, por supuesto. No es como en los colegios que: usabas guardapolvo o uniforme. No, acá todos vamos como somos y queremos, y eso me gusta, me encanta.

Cómo adaptarse y cómo estudiar


Algunos son buenos adaptándose a cambios bruscos, otros no tanto. A mi me pasó que no se me hizo difícil. Bastó con conocer en los primeros días cómo era la movida y listo: a adaptarse, a hacerle caso a los profesores... no queda otra.
Ellos te dicen: para la clase que viene hay que leer tal cosa y tal capítulo y... hay que hacerlo.
Mi profesor de Sociología dijo que tenemos que lograr que nuestro estudio se convierta en un hábito y no en una tortura. Así como cuando nos lavamos los dientes todos los días y es tan común y rutinario que a veces ni lo sentimos, así, así tiene que convertirse el leer todos los días para la facultad.

Todos los días un poquito... sentarse, leer, intentar comprender y no atrasarse. Convertirlo en algo positivo para nosotros: que eso que lees construya lo que querés hacer en un futuro. Por lo menos las materias que estoy viendo en este cuatrimestre, me aportan muchas herramientas para lo que quiero hacer ahora y por el resto de mi vida: COMUNICAR. Todo eso que leo y estudio, si lo veo como un perfeccionamiento a lo que me gusta y quiero hacer, se vuelve soportable e inspirador. Seamos positivos a la hora de estudiar (o como mejor me gusta llamarlo a mi: entender y comprender).
Obvio que estudiar es casi imposible convertirlo en un hábito, pero con un poco de sacrificio todo se logra. Si querés vas a poder. Eso sí, si no tenes ganas de estudiar un día y tenes sueño: ANDÁ A LA CAMA. O si tenes ganas de tirar todo a la mierda: TIRÁ TODO A LA MIERDA. Pero después acordate del hábito.

Adaptarse en sí depende de uno mismo, depende de tu actitud, de tus ganas, de tus expectativas y de tus sacrificios. Si no te sentís cómodo en un lugar probá con otro, todos tenemos un lugar en este mundo y no podemos perder el tiempo en uno en donde no encajamos. ¿Un consejo? Piensen en positivo.

Los malos hábitos


Cuando se empieza la universidad, se empieza a desordenar todo: lo que éramos antes ya no lo somos, lo que hacíamos antes ya no lo podemos hacer ahora. Puede que al intentar organizarnos, nos desorganicemos aún más y eso puede afectar a nuestras horas de sueño, nuestro humor, nuestra rutina diaria, nuestra alimentación y nuestra salud.
Me pasa que me gusta mucho el café y siempre bebí con regularidad por mero placer. Ahora, tomar café se volvió en una adicción y en un alivio total: tomar café a la mañana después de no haber tenido una buena noche o no haber descansado bien, llegar a casa y tomar café porque tengo que estudiar y muero de sueño porque sino así no rindo. El café como solución a todo.
Mal, muy mal.
Dejé de lado el agua, las frutas, el salir a tomar aire, el dormir bien... ni se imaginan cómo terminé.
Primero hay que pensar en nuestra salud (comer bien, tomar agua, descansar bien) y después darle el espacio a esas inútiles adicciones. Hoy, por ejemplo, intento tomar menos café que antes y lo reemplazo por otras cosas (aunque ando con abstinencia).
También no se olviden que el estudio fuerte es equivalente a el sedentarismo y eso hace mal. Hay que moverse, hay que encontrar hacer algo para no descuidar nuestro cuerpo y nuestra salud, porque si queremos rendir en nuestros estudios, primero tenemos que hacernos rendir a nosotros.

El CBC y UBAXXI


No a todo el mundo le va a interesar esta parte, ya que no todos estudian o quieren estudiar en la Universidad de Buenos Aires, pero como varios de ustedes me anduvieron preguntando sobre ambos sistemas educativos y a mi me encanta explicar y hablar (y hacerme la sabia, obvio), no voy a dejar pasar esto.

¿Qué es el CBC?

El CBC es el Ciclo Básico Común de todas las carreras de grado de la UBA. Es decir que si querés estudiar en la UBA, vas a tener que hacer el ciclo básico común y este va a depender de tu carrera. La mayoría tiene 6 materias, otros 3 o más. Yo tengo 6 y son: IPC (Introducción al Pensamiento Científico), ICSE (Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado), Semiología, Sociología, Economía y Psicología. Todas relacionadas -por suerte- con la Comunicación. Muchos se quejan del CBC por varios motivos:

  • Las materias que tiene que rendir no tienen nada que ver con su carrera.
  • Creen que el CBC no es a parte de la carrera y es una pérdida de tiempo (me pasó que lo creía así).
  • Creen que es un filtro.
  • Se asustan con todo lo que leen o les dicen con respecto al CBC (que es difícil, que nadie lo termina en un año, que mejor es una privada... blah blah).
Tuve mis dudas de si estudiar o no en la UBA más que nada por el CBC y después de estar dentro de él por un mes, entendí que estaba realmente equivocada y que el Ciclo Básico Común es lo mejor que pudieron implementar en el sistema educativo universitario y que es totalmente necesario.
Al CBC no lo veo como un filtro, lo veo como una nivelación, como el primer nivel y el primer camino hacia nuestro futuro como verdaderos profesionales. La UBA no solo nos forma bien, como profesionales y ciudadanos pensantes; nos forma como investigadores, como personas con un buen lugar en este mundo y eso no tiene precio. Después de todo es una universidad pública, y de las mejores en habla hispana. ¿Qué más pedir?

¿Qué es UBAXXI?

UBAXXI es un programa educativo de la UBA en el que podes estudiar desde tu casa algunas materias del CBC. Sí, UBAXXI es a distancia y lo que necesitás para inscribirte a ella es una computadora e internet. Y claro, las ganas de estudiar, por supuesto.
Cuando te inscribís al programa, podes elegir las materias que querés dar (hasta 4) y son específicamente las que tenés que dar en el CBC con la única diferencia que no salís de tu casa y no vas a cursar. El programa está bueno, hay un campus virtual, hay profesores en línea y podes chatear con ellos y compañeros para resolver todas tus dudas... también suben material educativo para que leas y estudies. En internet podes encontrar resúmenes y los pdf de todo lo que necesitás, pero también está la opción de comprarte el material online o directamente ir por tu cuenta: vos decidís, vos te manejás, vos te convertís en un estudiante autónomo.
Si te gusta manejarte solo/a, no necesitas que te expliquen las cosas y no tenes mucho tiempo para estudiar porque trabajas o estás en tu último año de secundaria, UBAXXI puede ser una opción.
En cuanto a mi opinión (sobre todo por mi propia experiencia), no lo recomendaría para los estudiantes de último año de secundaria. Yo la pasé mal.

Bueno, ya sé que por UBAXXI se estudia desde casa pero... ¿y los parciales?
Los parciales son presenciales, eso sí. Todos se dan (hasta ahora, por lo que sé) en la Facultad de Ciencias Económicas que se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires. Así que si vivís lejos, recomiendo que lo pienses bien.

¿Cómo son los parciales de UBAXXI?
La mayoría son múltiple choice con alguna que otra consigna o ejercicio. Todos tienen trampitas y hay que saber interpretarlas bien... también los parciales tienen distintos temas y por ende puede que te toque uno con todo lo que sabés, o con todo lo que no sabés. Puede que en este caso sea cuestión de suerte, así que si es viernes 13, martes 13 o te levantaste con el pie izquierdo, te recomiendo que lleves un rosario al parcial (muchos lo hacen, no miento. Incluso una vez un chico se lo olvidó arriba del banco).
 



BIIIEEENNN. Creo que exageré un poco con este post, creo que es demasiado y estoy segura que nadie lo leyó completo pero en fin, quería hacerlo y lo hice.
Ando media media con mis tiempos, intento organizarme mejor para poder dedicarme a mi blog y escribir pero se me dificulta y eso me frustra. Así que voy a ver cómo me puedo ordenar con todo esto... mientras tanto, me gustaría que me hicieran todas las preguntas que quieran con respecto a la universidad, que voy a estar deseosa de contestarle todo con un súper mega post para la próxima de Crónicas Universitarias<3. VAMOS QUE PODEMOSSSSS.


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18 abr 2015

Reflexiones filosóficas: ¿Por qué estamos acá?

13 comentarios:
Hoy inauguramos una nueva sección en el blog (sí, creo que los estoy hartando con nuevas secciones, y más porque nunca escribo de lo mismo) y trata sobre algo que me encanta y que tengo ganas de compartirlo con ustedes desde hace rato. El mundo de Aylu fue pensado también para compartir reflexiones y hacernos filosofar y hoy llegó el día de comenzar con eso.

Me considero una persona bastante reflexiva y analítica, me gusta pensar las cosas (a veces me canso de ello) y me gusta abrir mi mente, conocer cosas nuevas, preguntarme sobre absolutamente todo y encontrar las respuestas. Y ojo, no hay respuestas para todo -o eso creo yo ahora-.
Sé que no a todo el mundo le gusta la filosofía y más de uno debe creer que es aburrida y no sirve para nada, pero déjenme decirles que la filosofía constantemente está rodeándonos e incluso ella fue la madre de todas las ciencias. Sí, la madre de las ciencias naturales, exactas, sociales, etc. Todas. Es decir que sin ella, hoy no tendríamos a ninguna y nosotros más o menos no nos hubiésemos desarrollado intelectualmente ni científicamente. No seríamos nada.
Hacemos filosofía desde que somos niños: "-¿Mamá, por qué el cielo es celeste?", "-Papá, ¿por qué el sol es brillante?" Preguntas y más preguntas... el pensar, el reflexionar, el hablar con uno mismo... eso, eso es filosofía. Y aun así, nunca dejamos de hacer filosofía, ¿o me van a decir que nunca en su vida se pusieron a pensar sobre algo que les pasó y se preguntaron por tales cosas?

Creé esta sección con el fin de que todos podamos encontrarle sentido a algunas preguntas y sobre todo a la vida. Me encanta charlar sobre estas cosas y debatir sobre los temas que nos rodean a nosotros, los seres humanos.

Sé muy bien que cada vez que entran a mi blog se sienten totalmente desorientados, porque nunca encuentran un post igual a otro ni mucho menos un tema definido. Ya sé, soy un desastre y eso suma un punto en contra a mi blog, porque no es bueno no tener un tema definido del qué escribir. Pero es que es más fuerte que yo el hecho de que me gusta de todo un poco y que amo leer y escribir de todo un poco. Así que bueno, tendrán que acostumbrarse e intentar adaptarse al hermoso quilombo de El mundo de Aylu. Y sí, así es mi mundo.

¿Por qué estamos acá?

Creo habérmelo preguntado más de una vez. Y no, no hablo de "acá" refiriéndome a mi blog o a internet; hablo de acá de la vida, de este lugar... de este planeta, de este universo.
¿Por qué llegamos a parar acá y no en otro lugar? ¿Hay otro lugar? ¿Podríamos haber llegado a parar a otro? ¿Y por qué no lo hicimos y vinimos acá? ¿Con qué fin? ¿Para qué? ¿Por qué nacimos acá y así? ¿Qué somos? ¿Por qué somos así?

Creo recordar que desde chiquita el pensamiento de que "nacimos porque tenemos una misión que cumplir en este mundo" se inculcó mucho en mi mente. O el "nacimos para vivir y hay que disfrutar la vida..." ¿quién alguna vez no escuchó o dijo eso?
Para ciertas personas, desde la perspectiva científica, nacemos, nos desarrollamos y morimos. ¿Es del todo cierto? No voy a contradecirla, pero creo que hay un mucho más entre medio de esas palabras. Somos seres humanos que necesitamos encontrarle el sentido a las cosas o sino nos volvemos locos, necesitamos comprobar, creer y entender, ¿sino qué sería de nosotros?

Yo creo que todos los seres humanos somos distintos uno del otro, o como dice mi profesor de Pensamiento Científico: "somos seres singulares". No hay nadie igual a nosotros, NADIE. Por lo tanto, nuestros pensamientos, experiencias y saberes tampoco son iguales a los demás, y eso, déjenme decirles que es una de las cosas más hermosas que nosotros los seres humanos poseemos: el ser distintos.
Si todos tenemos la capacidad de ser distintos y hacer-gustar-pensar cosas distintas, eso quiere decir que todos vinimos acá para hacer algo diferente.

A fulana le gustan los animales y quiere ser veterinaria para salvarlos, a fulano le gusta la medicina y sueña con salvar a la gente de enfermedades, a mengana le gusta la psicología y le gustaría tratar a la gente y ayudarlos con sus problemas. A Carlitos le gusta la ingeniería y está estudiando eso en la UBA porque quiere en un futuro desarrollar y diseñar estructuras físicas y teóricas para beneficiar a la sociedad y a las industrias. A Aylén le gusta escribir y viajar y está estudiando Comunicación Social para ser periodista de viajes, para viajar por el mundo, conocer a la gente, comunicar y ayudarla (????, a Juan le gustan las series de crímenes y hasta hace poco probó matar a alguien y le encantó (?). Okay no, vayamos al caso.

¿Se dan cuenta de que todos tenemos aspiraciones distintas? ¿Por qué será eso? ¿En realidad vinimos con una misión?
No lo sé, ¿misión, pero de qué misión me estás hablando? ¿Yo sí o sí tengo que cumplirla antes de irme de este mundo? ¿Y si no la cumplo, no me voy?
No lo sé.
Esta pregunta volvió a surgir en mi cabeza ayer por la tarde cuando viajaba en el auto y escuchaba If i lose my self de Alesso mientras miraba a la gente de la calle por la ventana. Algunos caminaban, otros andaban en bici, muchos entraban a comprar en los negocios... otros salían de ahí con las bolsas de comprar. Vi a nenes jugando, a un señor llevando un carrito con una garrafa de gas, vi gente manejando autos, personas utilizando el teléfono celular dentro de los colectivos... vi de todo y me pregunté para qué estábamos acá.
¿Simplemente estamos? ¿Por qué estamos y por qué somos así? ¿En dónde estamos? ¿Y por qué transformamos y cambiamos el lugar en donde estamos? Antes los autos no existían, tampoco los colectivos, ni los celulares...
¿Vinimos acá para morir? ¿Para consumirnos? ¿Para distraernos e irnos lo más rápido posible? ¿En realidad sabemos lo que es vivir? ¿Somos felices? ¿Y si en realidad no estamos acá y todo es una ilusión? ¿Cómo saberlo?

Podemos reflejar la diferencia en los colores y en los mundos. Yo creo que todas las personas estamos llenas de colores de todos los tonos y gamas. Imagínenselo, ¿no sería divertido ver a las personas por el color que reflejan, por los colores que son? Yo me buscaría a una persona que tenga todos los colores del arcoiris, por supuesto. Y si tiene un poquito de negro y blanco mejor, siempre es bueno el equilibrio, nunca es bueno que todo sea lindo y color de rosa. Tampoco tan oscuro ni tan claro...

También las personas somos mundos, ¿no? ¿Alguien más piensa así como yo? Cada uno con sus gustos, pasiones, pensamientos, hobbies, virtudes y defectos, locuras, ganas, humor, personalidad... ¿no les parece? Y creo también que nunca terminamos de conocernos ni mucho menos conocer la vida o el lugar en el que estamos... casi siempre estamos ocupados en otras cosas.

El punto es, que cada vez que me pongo a pensar el por qué estamos acá, me pongo a pensar en mí y en lo que quiero hacer. La vida no es del todo hermosa y estamos llenos de cosas feas, pero también hay cosas lindas.

Siempre digo y pienso el por qué las personas que dicen no creer en Dios aseguran de que no existe porque hay guerras, hambre y sufrimiento y él no hace nada para detenerlos. ¿No piensan que los que hacemos esas cosas somos nosotros y no él?
¿Y las cosas buenas, qué? ¿Acaso en este mundo no existen las cosas buenas y hermosas?
Claramente existe un bien y un mal, ¿pero por qué siempre le dan importancia al mal y acusan a Dios y su existencia? ¿Por qué no ven las cosas buenas? ¿No se dan cuenta de que somos seres débiles e inferiores?
Siempre nos creímos superiores, grave error. Tendremos la capacidad de razonar y de inventar cosas... tenemos mucho y aún así por vivir en una diminuta partecita del infinito universo nos lo creemos todo, qué irónico. Y ni siquiera terminamos de conocerlo todo y aún así aseguramos que hay cosas que no existen. No podemos ser tan inútiles, por favor.
Piensen: el mundo es una mierda, hay de todo y estamos rodeado de mal y cosas feas; pero también existe el bien y las cosas buenas, ¿o me vas a decir que no?
Es un tema bastante interesante que podríamos seguir debatiéndolo en otro post (?).

Puede que estemos acá por una misión, también puede que estemos acá para vivir, disfrutar de la vida y luego morir. Pero también estamos acá para hacer cosas, para movernos, para crecer, para compartir, para experimentar, para reír, para aportar un granito de arena con nuestros colores, gustos, pasiones y todo nuestro mundo.
Podemos compartir nuestro mundo con los demás y hacer las cosas un poco más lindas. No importa cómo. Todos tenemos una pasión y algo que hacer acá, hay que descubrirse y conocerse a sí mismo, y la filosofía puede ayudarte mucho en eso. ¿Qué es lo que te gusta? ¿Qué es lo que querés? ¿Qué es lo que te gustaría hacer? ¿Qué te hace bien y mal? ¿Qué necesitás?

Vinimos para hacer muchas cosas, y creo que una vida no nos alcanza para hacerlo todo. Vinimos para conocernos y conocer el mundo, vinimos para ser felices y tristes, vinimos porque no lo pedimos y no nos quedó otra que venir. En realidad puede que nunca sepamos por qué vinimos acá, pero hay que darle la vuelta y encontrarle un sentido. Cada uno puede darle uno distinto, porque después de todo somos seres singulares, ¿o no?

Mi conclusión final es, que si día a día nos dedicamos a autoconocernos, autoencontrarnos y autodescubrirnos, vamos a encontrar eso que queremos y vamos a entender el por qué estamos acá.
Yo por lo menos ya lo sé, y estoy muy feliz por eso. Es mi motivación de todos los días y mis ganas de vivir siempre.

Buen fin de semana<3.

¿Necesitás inspiración?

Hace unas semanas escribí un mini e-book sobre inspiración que se titula: "Encontrá eso que te inspira" y lo podes descargar totalmente gratis -bueno, algo así, es cambio de un tuit- en este enlace.


¡Fui entrevistada!

Creo que ya lo comenté una vez por acá pero quiero volver a hacerlo, simplemente todavía no lo supero y me pone muy feliz haber sido entrevistada por alguien. En ella pueden leer un poco sobre lo que escribo y algunos consejos para las personas que también lo hacen. Pueden pasar a leerla acá.


Pequeño adelanto del próximo post:

Estoy con muchas ganas de escribir más crónicas universitarias por acá así que seguramente el próximo se viene algo con experiencias, consejos y respuestas a algunas preguntas que me hicieron en los comentarios. Así que prepárense (?).
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11 abr 2015

Reseña literaria: Perpetua de Vanina Rodríguez

19 comentarios:
Hace unos meses atrás me gané Perpetua en un concurso, no recuerdo cuál, pero me lo gané y me puse muy contenta (por lo general no soy de lograr triunfos como este, así que me sentí con suerte). Me contacté con Vanina, la autora de este libro, y quedamos en encontrarnos para que lo retirara. Déjenme decirles que me encantó conocerla y charlar con ella, incluso hasta me lo firmó, quedé re contenta. Y mejor todavía, me vino con un marcador de página y un regalito extra, ¡Gracias Vanina por la buena onda!


Título: Perpetua
Autora: Vanina Rodríguez
Género: Fantasía
Editorial: Tinta Libre
Páginas: 325
Sinopsis
Abigail Flores es una joven de la época colonial convertida en vampiro por Alex, quien está obsesionado con ella y con lastimar a su familia, que dedicará su existencia a proteger a todos de él y de quienes intenten lastimarlos. No sola, aun cuando el maldito le arrebató lo que más amaba y, tras hacerlo, sus visitas intermitentes la dejaron con la sensación de que volvería cuando menos lo esperasen. Y así fue.
La mujer con la marca infinita había sido acusada de asesinato y ahora la policía la investigaba y dificultaba su anonimato. Aunque peores cosas sucedían en el mundo, en su familia, y más con todas esas chicas desapareciendo...
El pasado había llamado a su puerta una vez más, y esta vez, tuvo que encararlo. ¿Será la definitiva?
"Es una obra para niños, adolescentes o adultos, que disfruten la literatura fantástica y que deseen conocer los secretos de la familia de vampiros más importante de la Argentina, con sus amigos y enemigos, y por supuesto, muchísimo más..." (Fuente).
Sobre la autora

Es una joven escritora nacida en Lomas de Zamora que en los últimos años dividió su tiempo entre sus estudios y su pasión de toda la vida: la lectura y la escritura.
Si bien desde muy pequeña puso de manifiesto el gusto por la lectura y el placer por la escritura, fue recién en su adolescencia donde incursionó con ímpetu en el mundo literario redactando sus primeras novelas.
Reside en Avellaneda, desde donde nos ofreció sus primeras publicaciones: “Gemma” (2011, reimpresión 2014), “Perpetua” (2013) y “Gemma, todo por vos” (2014),tres novelas dedicadas a un público juvenil, con la esperanza de que éstas representen una puerta abierta para compartir con el mundo toda su obra. Fueron publicadas por Tinta Libre Ediciones.



Para serles sincera, sabía que me estaba encontrando con una novela fantástica y media "mitológica". Más que nada por su portada y por lo poco que sabía de ella. Después me vengo a enterar de que en ella habían vampiros y mi reacción fue tipo ¡no, vampiros no, por favor!
Estoy algo "asqueada" con estos seres, desde hace tiempo ya. Lo último que leí de ellos pero hasta ahí nomás fue en la saga de Los instrumentos mortales de Cazadores de sombras. Nunca más quise saber más nada de ellos porque ya me aburrían y no les veía sentido; no me atraen para nada.

La portada en sí nos demuestra sobre un porvenir histórico, urbano y algo antiguo. El nombre "Perpetua" nos da a entender que hay algo de cadenas eternas, y tiene razón.

Allá por el año 1807 mucho antes de que todos nosotros naciéramos (incluso antes de nuestros abuelos), Abigail Atkinson, a los diecisiete años, fue atacada por un vampiro. Para nuestra desgracia, lo primero que le dice él a ella es un "¡Hola, bonita!". Sí, bastante rarito de entrada.
Alex, el vampiro del que acabamos de hablar, es posesivo, obsesivo e irritante; tanto, que ni nosotros podríamos soportarlo.

Y si hay algo que me molesta de los vampiros, es su soberbia... su prepotencia. En la literatura juvenil (y no solo en la juvenil, también en otras, pero ahora nos centramos específicamente en ella), siempre se creyeron más que los humanos y sobre todo que las mujeres. Alex es un simple ejemplo de esto que les acabo de decir, él "eligió" a Abigail, la atacó y la condenó cruelmente a la eternidad, así porque él lo decidió. Bueno, pero vamos a centrarnos más en Perpetua y menos en los vampiros, por ahora.

Me gustó el narrador que escogió Vanina para relatar la historia, me encanta leer los que son en tercera persona, me dan la sensación de que no vamos a perdernos nada de lo que pasa y saca provecho de absolutamente todo. Sobre todo con los personajes, por supuesto.
Y no está de más decir que Perpetua se desarrolla en Argentina, especialmente en Buenos Aires y justo en lugares que conozco (amé eso, realmente amé eso). Sentir que estaba presente junto con los personajes, recorriendo ciertas calles de Buenos Aires... me gustó.
Otro punto a destacar, en este caso positivo, es que Vanina nos trajo una literatura literalmente argentina. Y eso, déjenme decirles, que es admirable. Me encanta cuando los autores argentinos escriben con nuestra lengua y dialecto (me incluyo, como podrán ver) y eso provocó en cierta parte que la historia se convirtiese en algo un poco más real e impactante.

Acá presumiendo un poco (?).

No quiero contarles mucho de la trama, suficiente tuvieron con la sinopsis y algo que les conté anteriormente, pero si gustan de las historias de vampiros, tienen que conocer a estos que son argentinos. SÍ, VAMPIROS ARGENTINOS SEÑORAS Y SEÑORES. Una genialidad, claro.
A demás, no solo vamos a encontrar fantasía en Perpetua, sino que también nos topamos con historia, mitos y símbolos (en el libro se destaca mucho el símbolo del infinito y el del sol negro, ambos con significados importantes dentro de él).
Todo este juego entre fantasía, historia, antigüedad, actualidad; provocaron que Perpetua tuviera ese toque realista, como que Vanina nos está contando el secreto de que realmente existen los vampiros y en especial acá en Argentina *sale corriendo y se encierra en la pieza*.

Si bien todo eso que dije está bueno, hay cosas que no me gustaron. En principio, la historia nunca me terminó de atrapar y en ciertos momentos me disgustó, no se me hizo placentero leerla. En el comienzo los diálogos no me convencían, pero después terminé amándolos y entendí por qué estaban escritos de tal manera; lo mismo me pasó con la narración y las descripciones: después todo me terminó cerrando bien, no había otra forma de que la autora los escribiera perfectamente.
Habían muchos nombres, muchos personajes que me marearon a lo largo de la lectura; me perdía, me confundía y me cansaban. Hubo veces que hasta creí desconocerlos y necesitaba volver atrás para entender quién era o quién estaba hablando, me perdía por completo. Pero yo creo que eso es algo normal cuando una novela nos trae una familia: en este caso la de Abigail, quien lucha por protegerlos. Y claro, vengan a hablarme de que acá los argentinos no tenemos familia, ¿o no?

Los vampiros todo el tiempo terminaron irritándome, tanto que no creo que volvería a leer una sola hoja en donde vuelvan a aparecer. No, simplemente, no quiero saber más nada con ellos. En especial con Alex, no, por favor. Ojalá nunca se me aparezca y me diga "bonita" porque me muero ahora mismo.
En fin, no creo que Perpetua me haya convencido del todo, no me gustó mucho y esperaba a que me atrapara más. No soy una gran fan de la fantasía, pero de vez en cuando me gusta y es por eso que le di una oportunidad a este libro. Pero creo que no era mi momento para leerlo, tal vez si lo leía un año antes o un año después, puede de que me gustara un poco más (aunque los vampiros me irritarían de igual forma).

Deberías de leer Perpetua si optás por una fantasía distinta, con una mezcla entre una historia fantástica realista, con juegos entre pasado y actualidad, con vampiros y sangre, con amor y dolor... con eternidad. Si buscas eso, Perpetua te lo puede dar.

Por lo que sé el libro tiene dos continuaciones confirmadas y por lo visto un cuarto libro, así que al parecer Vanina nos trae una saga completa de vampiros argentinos que promete dar mucho más. Pero sinceramente para mi gusto, no es lo mío y no creo que quiera saber qué más podría pasar con los Atkinson, ni con Abi, ni con ninguno de ellos. Nadie ni nada logró atraparme y por eso me sentí todo el tiempo frustrada al leerlo. No sé si valió mucho la pena.

En fin, está de más felicitar a Vanina por su increíble imaginación y habilidad para plasmar la historia en lo que ahora es su libro, otro de sus sueños hechos realidad. Sé lo hermoso y gratificante que debe ser publicar una obra y que los demás lo lean y la compartan.

Y para finalizar mi reseña, les dejo mi calificación:

Calificación:

¡Buen fin de semana!
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7 abr 2015

Crónicas universitarias: mi primer día en la universidad

30 comentarios:


Anuncio del 27/03/16: Una vez que hayas terminado de leer este post, recomiendo que leas: "Segundo primer día en la universidad".


Desde siempre me dio curiosidad saber cómo era el mundo universitario y cómo era ser parte de él. Siempre quise leer a alguien que escribiera sobre eso y todas sus experiencias y consejos... como no encontré nunca a nadie, hoy decido hacerlo yo. Con este post inauguramos la sección de Crónicas Universitarias, un pequeño espacio en El mundo de Aylu en el que seguramente vas a encontrar desde experiencias, consejos, anécdotas y hasta momentos bizarros (como algo que van leer ahora) dentro de mi universidad.

Ça va aller, haveakitkath: Reviewing for my Obligations and... | via Tumblr
Foto: Weheartit (no, no es mía lamentablemente, a este post se me complicó un poco ilustrarlo jojo).

No sé muy bien cómo empezar este post. Vengo preparando la sección de Crónicas Universitarias más o menos desde diciembre, ya tenía pensado todo cómo iba a ser y qué era lo que iba a escribir; y no puedo creer que por fin llegó el día.
En realidad, no puedo creer que por fin llegó el día más esperado de mi vida (?) (sepan que siempre fui como una especie de Lisa Simpson con respecto a estudios y futuro). Más o menos desde antes de empezar la primaria yo ya quería entrar en la universidad y estudiar eso que me apasionaba. Sí, literalmente.
Vengo soñando esto desde hace mucho ya: empezar mi carrera, empezar a estudiar lo que yo elegí: COMUNICACIÓN.

Comunicólogo  | via Facebook

Todavía tengo recuerdos sobre mi primer día de clases en la primaria, y también el de la secundaria: no los olvido más.

Me acuerdo cuando empecé primer grado y tenía seis años, mamá me hizo dos trencitas y yo estaba contenta. Tenía mi mochila a carrito que mi tía me había regalado para mi cumpleaños, tenía el uniforme bien limpio y planchado y las zapatillas negras me apretaban tanto que me dolían los pies y eso me ponía incómoda y nerviosa. Fuimos en auto, el colegio me quedaba cerca... pero yo tenía algo de miedo, no sabía muy bien a dónde iba ni qué era lo que me esperaba.
Llegué, había mucha gente afuera... una mujer se acercó a hablar con mi mamá y al parecer, ella la conocía. No me olvido más de sus palabras: "¿Y tu nena qué grado empieza?" Preguntó. "Primer grado, tiene seis años" le contestó mi mamá. "¡Ay, pero qué grande que está!". Yo ese día me pregunté qué era ser grande.
¿En serio empezar primer grado era ser grande? Pero si yo veía chicos y chicas más grandes que yo a mi alrededor... yo veía que mi hermana mayor era más grande, incluso hasta mi mamá y mi papá.
Y recuerdo que pensaba: no, no soy grande. Voy a ser grande cuando sea más alta, cuando esté en otros años o cuando tenga un trabajo. Sí, exactamente así había sido mi pensamiento. Me sentía chica, era chica... pero estaba comenzando una gran etapa. Y me dolía la panza, sí, ese día estaba nerviosa y me dolía tanto que en un momento me asusté y me dieron ganas de llorar... me quería ir: y deseaba con toda mi alma que mi mamá me dejara de sacar fotos. Me persiguió hasta en el aula con los flashes.

Mi primer día de secundaria fue casi parecido, solamente que esta vez no se apareció ninguna mujer que me dijera: "¡Qué grande que está!" y mamá no me sacó una foto. Tampoco llevé trencitas ni ninguna mochila a carrito.
Cuando empecé primer año (séptimo en aquel momento) no me sentía tan nerviosa como aquella primera vez que pisé un colegio. Anteriormente venía viviendo varias mudanzas y cambios de escuela, cosa que "empezar algo nuevo" ya no me preocupaba tanto. Aunque sí, me dolía la panza pero era más que nada por ansiedad, creo yo. Recuerdo que hasta la primer materia que tuve fue lengua, y que la maestra empezó a decir que íbamos a leer El principito... también me acuerdo que en el primer recreo no estuve sola, y tampoco los siguientes, ni mucho menos los últimos del último año de secundaria.

Sí, tengo muchísimos recuerdos imborrables en todo mi transcurso del "sistema educativo". Y si me pongo a escribirlos jamás voy a terminar. El caso es, que hoy quiero contarles cómo fue mi primer día en la universidad, mi primer día como universitaria.

¡Al fin! Diría mi yo de diez años.

La noche anterior no me sentía muy bien, estaba algo tensa y ansiosa... pero muy nerviosa. No podía creer que después de tanta espera y ansiedad, al fin iba a entrar a la carrera.
Ayer empecé el CBC (Ciclo Básico Común, o mejor dicho, mi primer año de la carrera) en la Universidad de Buenos Aires y déjenme decirles que amé la experiencia que tuve.

Me desperté a las seis de la mañana, no había dormido casi nada y me sentía cansada: genial, perfecto para empezar la facultad y justo en mi primer día. Desayuné, tomé el tren y leí algo mientras viajaba. Hasta ahí todo normal. Bajé del tren y crucé la calle para tomar el colectivo, venían miles y en 50 metros hay como cuatro paradas, de las cuales puedo usar todas. Entonces anduve corriendo de acá para allá, viendo en cuál me convenía esperar. Se acercó un colectivo, la gente lo paró, casi se nos va. Lo corremos.
En ese momento por fin me tranquilicé, ya estaba cerca y la vista de mi ciudad favorita me tranquilizaba: arte, arte por todas partes. Desde murales artísticos, hasta esculturas y grafittis. A demás, todo me es familiar, ya que gran parte de mi infancia la viví ahí.
Pasé por el colegio en el que empecé la primaria: sí, todo estaba exactamente igual como aquel día en el que empecé primer grado y esa señora había dicho que estaba grande. Pero pasé de seguido con el colectivo y ésta vez no me bajé ahí: algo más para grandes me esperaba.

Cuando me tocó bajar, me pasó algo que es muy normal en mí (soy una persona a la que en todo momento le pasan cosas vergonzosas o directamente me autohumillo, así con naturalidad). Resulta que al bajar no vi que había un cartel y me lo llevé puesto; claramente me di tremendo golpe en la cabeza y todos en la parada me vieron (incluso los de arriba del colectivo). Miré para todos lados y me empecé a reír, sola, por supuesto.

Cursaba a las 9:00 y eran las 9:01 y yo todavía no llegaba a la puerta. La facultad explotaba de chicos y chicas de mi edad, todos con caras raras, asustadas, indiferentes, confundidas y perdidas... pero todos estábamos por algo en común.
En un momento esperé a que mamá estuviera ahí para verme y reírse de mí, o que me sacara fotos o me hiciera dos trencitas o dos colitas como antes. Incluso hasta esperé a que una señora me dijera: ¡Qué grande que está! Pero no, ya nadie necesitaba decirlo porque claramente llegué a la parte en la que soy grande y tengo que manejarme con mis cosas de manera independiente.

OH POR DIOS, ¡YA SOY GRANDE!
"CUANDO SEA GRANDE VOY A SER..."
"CUANDO SEA GRANDE QUIERO ESTUDIAR..."
"CUANDO SEA GRANDE QUIERO HACER..."
Eso es ahora, y después también, claro.

Subí rápido las escaleras y entré al aula, la mayoría ya estaban sentados esperando al profesor y yo llegaba justo de horario (podría haber sido peor, por lo menos no llegué tarde). Y tuve suerte, porque Rocío (fue conmigo en la secundaria por 5 años) estaba ahí y por lo menos no me iba a sentir tan sola, después de todo.
Mi primer materia fue IPC (Introducción al pensamiento científico), la que anteriormente venía conociendo y con la que me llevé unas cuántas malas experiencias por UBAXXI (en mi anterior blog una vez conté lo que me pasó en el primer parcial, si me lo piden se los vuelvo a contar así todos nos reímos un poco). Me puse contenta, me había tocado una cátedra que nada que ver a UBAXXI y que por lo que vi, me iba a gustar mucho. Tiene una vista más filosófica y psicológica del conocimiento y pensamiento del hombre, no es tanta lógica ilógica como la otra cátedra.
¿Vieron que cuando uno va a la facultad tiene que hacer apuntes? Bueno, los míos fueron más o menos todos de frases filosóficas del profesor. Mi hoja está escrita más o menos así:


HOJA N°: Nervios 
FECHA: 06/05/15 (nótese que anoté mal el mes). 
Primer Clase. 
-Hermosas palabras motivadoras del profe a continuación: 
"Mientras más conocimientos, más vivencias, más experiencias acumulamos, más diferentes somos. Adquirimos rasgos singulares". 
"El que no interroga es el que no sabe". 
CBC = IGUALA CONOCIMIENTOS 
"Lo único que tenemos en común los seres humanos es que somos todos distintos". 
"La complementariedad es mejor que la similitud". 
"El ser humano busca diversidad, avanzar... no quiere morir". 
"Las creencias son más fuertes que el conocimiento".

Y de su clase salí inspirada. Teóricamente nos había dicho que todos estábamos en el CBC para nivelarnos, complementarnos, transformarnos y ser diferentes. Incluso hasta aseguró que lo que somos ahora, no vamos a ser cuando termináramos la carrera: la UBA nos va a transformar en profesionales e investigadores, en gente que gobernara el país dentro de unos años. Y sí, tiene razón, todos en algún momento lo gobernamos: están los músicos que gobiernan nuestra música, están los artistas que gobiernan nuestra arte y cultura, están los administradores que gobiernan nuestras empresas y están los comunicadores (futura yo) que gobiernan la sociedad (weee siii tomatelaaaa).

kjh
Aguante la Comunicación, PAPÁ.

Después de IPC me tocó cursar Semiología y lo primero que anoté fue lo que dijo la profesora a penas nos vio: "Bienvenidos a la Universidad de Buenos Aires, a preparase".
Lo que me gustó de ambos profesores es que le pusieron humor a sus clases, le pusieron onda. Es feo cuando vas y todo es serio y aburrido... no hay nada mejor que aprender entre risas, ¿no?
Mi otra parte preferida de ambas clases es que en un momento se pusieron a preguntar quiénes iban para tal carrera y quiénes para otra. En la clase de IPC no tuve ni una pizca de vergüenza en levantar la mano y decir COMUNICACIÓN SOCIAL con todo el orgullo. Y mucho mejor fue después ver la cara de ilusión y ternura del profesor al pronunciar después de mí: "Comunicación social... mirá".
Y la parte en que la profesora de Semiología preguntó: "¿A ver y la gente de Comunicación?" *levanta las dos manos y sonríe como psicópata*.

Si bien mi primer día fue lindo y las clases fueron divertidas, voy a tomar a esta experiencia con pinzas porque no creo que se mantenga así el resto del cuatrimestre. Digo, todo el mundo cuando empezás la facultad te advierte: "todos los profesores al principio son copados, después son unos hijos de puta". Y bueno, quiero ver qué tan real lo es.
Ayer volví de mi casa contenta pero cansada, con muchas ganas de empezar a escribir eso que tanto quería para esta sección y que creo que puede servirle a mi yo del pasado y por qué no a alguno de ustedes. Por lo menos para entretenerlos un rato. Crónicas Universitarias está para eso, para que contemos cosas, nos riamos de nosotros mismos (en especial de mí) y compartamos experiencias y anécdotas en los comentarios.

Estoy muy contenta por comenzar por fin este largo camino a mi perfeccionamiento y aprendizaje dentro de las Ciencias de la Comunicación. Porque si les soy sincera, yo ya me siento Comunicadora, siento que lo soy y me gusta eso, porque realmente me apasiona.
Chicos, creo que estoy enamorada de lo que voy a estudiar *vamos a ver cuánto me dura el amor*.

¿Ustedes ya empezaron la facultad? ¿Cómo les fue en su primer día? ¿Se golpearon la cabeza después de bajar del bondi como yo? Vamos, cuenten así nos reímos.

Anuncio del 27/03/16: Una vez que hayas terminado de leer este post, recomiendo que leas: "Segundo primer día en la universidad".


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1 abr 2015

Inspiración: 5 Cosas que me inspiran + Mini E-book gratis: "Encontrá eso que te inspira"

28 comentarios:
http://c--o-l-a.tumblr.com/

Hoy miércoles, empezando abril y el fin de semana largo de pascuas y semana santa, se me dio por escribir algo que comparta inspiración (también les traje un regalito para que lo lean en este hermoso fin de semana largo que se nos viene), ¿y cómo mejor que mostrándoles todo lo que me inspira? Hice una recopilación de un poco de todo lo que me motiva, inspira e impulsa a escribir y a sentirme bien; sobre todo a crecer mi creatividad.
Capaz que no es lo que estén buscando, pero puede que algo de todo esto les venga bien a ustedes y podamos contagiarnos un poco de buena onda.

Acá vamos:

1. Una persona:
Aniko Villalba

aniko-villalba-bio

Aniko Villalba es una escritora y viajera argentina de 29 años que estudió Comunicación Social y durante toda su vida siempre tuvo un sueño: viajar por el mundo. A sus 22 años cuando dio su último final en la facultad, agarró una mochila, los ahorros de toda su vida y se largó a viajar -con miedo, por supuesto-, pero desde ahí no pudo parar. Al poco tiempo pudo combinar los viajes con la escritura (sus pasiones) y hoy se dedica y vive de eso. Sí, escribe y viaja y ese es su trabajo y estilo de vida.
La conocí el año pasado mediante su blog Viajandoporahí, y déjenme decirles que me enamoré de su forma de escribir. Esta mujer es realmente inspiradora y la admiro demasiado. Es una modelo a seguir para mí, porque gracias a ella descubrí que lo que amo sí es posible.

Foto: gigigriffis.com

Aniko recorrió parte de América, gran parte de Asia y Europa y actualmente está viviendo en Francia. Para Julio vuelve a Buenos Aires y no puedo esperar por conocerla en persona y decirle lo mucho que la admiro y lo mucho que me inspira; ya sea con sus relatos, sus fotografías, sus experiencias, sus blogs y su forma de ser. Aniko es única y la adoro demasiado.
Escribió un libro sobre viajes y pueden comprarlo en su tienda. Yo diría que ya mismo entren a su blog y la conozcan, no se van a arrepentir.

Acá está, posando para la foto.

2. Música:
The Nights - Avicii





Desde que lo conocí que no puedo dejar de escucharlo. Sobre todo de mirar el video. Mírenlo, ¿no es perfecto? El tema, la letra, el video, todo. Me gusta la electrónica y Avicii tiene muy buenos temas, pero este superó a todos. Cada vez que lo escucho no puedo evitar sentirme bien, lo que me transmite esta canción es pura alegría, inspiración y optimismo. Además, ¿conocen al chico del video? Es Rory Kramer, no se sabe muy bien quién es o qué hace, pero el tipo tiene las cosas muy bien claras: vivir, soñar, inspirar, crear y disfrutar la vida. Pasen por su canal de youtube que tiene muy buenos videos, además, te hace reír, ¿algo mejor? Yo me quiero casar con él (?).



3. Grupo de personas:
viajeros, músicos, artistas, escritores y comediantes



Cuando conocía a Aniko, también conocí a muchísimos otros viajeros argentinos que lograron ganarse una parte de mi corazón. Algunos de ellos conocidos, otros no tan conocidos: pero todos viajan. Y lo hacen porque es su pasión y siempre fue su sueño. Todos ellos están en La Comunidad Viajera y en Mochileros Argentina, aunque también está el blog de Nelson Mochilero. Ahí sí que te dan ganas de agarrar una mochila y no volver más.

Además de viajeros, me inspiran los músicos callejeros. ¿A nadie le pasó que andaba medio triste viajando por la vía pública y de repente se cruzó con alguien cantando o tocando algo y sonrió? Bueno, a mi me pasa de vez en cuando, cuando viajo en tren o subte. Realmente pienso que estas personas son una fuente de inspiración con tan solo compartir con gente desconocida su talento. Capaz que por unas monedas o capaz que por nada, pero ellos siempre están ahí para musicalizar el ambiente repleto de pokers faces.

Fran Meneses, ilustradora chilena.

También están los artistas (en realidad todos los que mencioné en este subtítulo son artistas, pero si no lo escribía así nos los íbamos a diferenciar). Los artistas de la pintura, del dibujo, del arte visual y audiovisual... esos me llenan el alma y siempre me sacan una sonrisa. No hay nada mejor que el arte.

Acá algo de ellos:


Amo las ilustraciones de Sarah Andersen, me identifican mucho y a demás me hacen reír.



Y acá tenemos devuelta a Fran, que la recontra quiero<3.



Una de las tantas ilustraciones que amo de Sara Fratini<3.


Y bueno, acá también está presente el genio de Y, viste como es.

Escritores, oh, cuánto nos amo (?). Me encanta husmear por ahí y encontrar escritores de distintos géneros y sus blogs, capaz que aún no publicaron un libro, pero ellos escriben porque les gusta y aman hacerlo. Con eso ya son escritores. En mi lista están Aniko (ya mencionada) y Lorena del blog Thedailyprosumer.

Y claro, acá también hay espacio para los comediantes y déjenme decirles que AMO a estas personas con toda mi alma. La gente que hace reír y le gusta hacerlo, es lo mejor que puede haber en el mundo. Reír, sonreír, ¿qué cosa hermosa, no?
Decidí poner a una sola persona acá, en esta parte. En realidad es youtuber, aunque no sé si él se considera como tal, según él es "el boludo que hace videos en youtube". Para mí es un genio que hace reír a la gente, y por eso creo que se merece esta partecita del post. ¿Alguien conoce a Alfredito?




4. Mi agenda y un libro:
El mundo de Sofía

Primero que nada déjenme presentarles a mi hermosa agenta 2015 que me compré en Bariloche durante mi viaje de egresados, ¿no es hermosa? Vengo escribiendo en ella todos los días desde que empezó el año y no me canso. Realmente me enamoré de ella.


Y bueno, a mí los libros también me inspiran, ¿a quién no? En este caso actualmente hay uno en particular y trata sobre la historia de la filosofía (qué aburrido, pensarán). El mundo de Sofía es un libro increíble, repleto de pensamientos, preguntas y respuestas, ideas, inspiración, reflexiones y mucha pero mucha filosofía e historia. Muy pronto van a poder leer la reseña acá en mi blog.



5. Redes sociales:
Tumblr y Weheartit



Seguramente las conozcan, estoy en estas redes sociales desde 2011/2012 más o menos cuando fueron el boom. Y desde ese día no pude parar. Soy una persona que le encanta la fotografía, el arte, las frases y todas esas cosas que solo podes encontrar en Tumblr o Wehearit. Todos los días las uso, son como mi dosis diaria de inspiración y motivación.


Mini e-book: "Encontrá eso que te inspira"


Y llegando al final, les dejo mi primer "mini" E-book sobre inspiración: "Encontrá eso que te inspira". Lo van a poder descargar a cambio de un tuit suyo (soy re mala ya sé). Pero es un regalito que preparé solamente para ustedes y que espero que les venga bien. Últimamente anduve muy inspirada y necesitaba escribir mucho. Así que nada mejor como traerles esto, espero que les guste. Después me dicen qué tal (?)



 Por último, quería comentarles que fui entrevistada (todavía no lo creo, es demasiado para mí) y que acá pueden pasar a leer la entrevista. Ahí hablo sobre un poco de mis ideas, creatividad, novelas y lo que escribo y me interesa. Me sentí super contenta por saber que me tienen en cuenta, en serio *llora de emoción*.

Y bueno, eso es todo. Espero que tengan un buen fin de semana largo, que coman mucho chocolate y sean felices.

PD: este post me hizo laburar como nunca.


Viva ser blogger.
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