25 ene. 2016

Viajes: El mar

Mientras espero a que se me sequen las acuarelas que pinté en mi cuaderno, me pongo a escribir algo para ustedes. En realidad estoy escribiendo lo que en un momento fue solo mío y que solo podía oír en mi cabeza.
Me fui veinte días a la costa con una amiga, mi hermana y su familia y me reencontré una vez más con uno de mis mejores amigos: el mar. ¿Sabían que amo nadar, sobre todo en el mar? ¿Y que una vez casi pierdo la vida ahí? Si no fuera porque luché contra la corriente hasta el cansancio, hoy no estaría acá escribiendo esto.



Cuando era chiquita intentaba observar a lo lejos, a ver si más allá de esa perfecta línea horizontal que parece infinita y parte el agua del cielo, llegaba a percibir algún país como China, Australia o el continente africano. Siempre me preguntaba qué pasaría si nadaba hasta el otro lado, ¿llegaría a alguno de esos destinos o llegaría a una isla desconocida? ¿Qué haría si hay tiburones, o hay tormenta, o se hace de noche? ¿Podría ver a los delfines de cerca? Mamá me dijo que nunca lo hiciera porque según ella me iba a ahogar. Yo nunca le tuve miedo, y por más que insistiera en que no me metiera muy al fondo y le tuviera respeto, yo sentía al mar como un amigo. Un día me confié demasiado de él y la cosa no terminó muy bien.

Siempre vi al mar como símbolo de rebeldía y libertad. Inestable y dudoso; no se sabe cómo va a amanecer al día siguiente, pero de seguro que de una forma distinta. Incluso puede cambiar y revertir su estado de ánimo y sus movimientos en pocos minutos. Sus dos compañeros son el viento y la arena y posee grandes y pequeños huéspedes dentro de sí. A veces revoltoso y gris, a veces sereno y azul, se arrastra hacia la orilla con fuerza. Se podría pensar que de vez en cuando tiene ganas de vengarse de quien lo contamina, o que quiere llegar a la orilla para tocar nuestros pies y conocernos mejor.
Tal vez quiera hacer un poco de las dos cosas, tiene sus razones.
Salado, fresco, espumoso y peligroso. Intenta llevarse todo y arrastra lo que toca y atrapa, pero también devuelve y regala cosas que ya no necesita.


El otro día me senté sobre la arena en la orilla y lo contemplé. Pensé en lo hermoso que se sentía estar descalza y con los pelos al aire (esto va para Pupii), con arena hasta en los oídos. El ruido de las olas al romper me hizo sentir melancólica y la brisa salada que me rozó la cara provocó que sintiera nostalgia. Pensé que el mar es otra parte de la naturaleza incomprendida por el ser humano, o por lo menos, es otra de nuestras tantas víctimas. Le quitamos lo que tiene, lo alteramos y a cambio lo llenamos de plásticos y bolsas. ¿Qué hubiera pasado si nosotros no hubiésemos existido? ¿Existiría el mar? ¿Vendría hasta la orilla con fuerza o viviría sereno?


Durante algunos días que me quedé, mientras el sol se ponía, no podía evitar inclinarme y levantar los vasos, las bolsas y los plásticos que la gente que venía a vacacionar tiraba en la arena. Hasta vi más basura que caracoles y más cigarrillos que piedritas. Me pregunto qué pensará esa gente en el momento en que deja caer sus desechos a la arena, o entierra el pucho para que se apague.

A veces creo que soy la única que ve al mar sufrir cada vez que se lleva algo nuestro. Y pensar que si todos los seres humanos, en todo el mundo, fuésemos conscientes y responsables de lo que hacemos, tal vez él hoy estaría más azul y tal vez los animales marinos serían más felices.

Amanecer del 16 de enero.


Ver y escuchar al mar me hizo sentir bien y mal a la vez. Siento que admiro y aprecio lo bello que es y eso me hace sentir inspirada. Si creería en las reencarnaciones, estaría segura que en otra vida fui ballena o delfín, o capaz un lobo marino o quién sabe, capaz fui una almeja; y por eso siento que lo amo y que me encanta. El mar es majestuoso e increíble, siempre está en constante movimiento y dentro de sí lleva cantidades de sorpresas y tesoros que tal vez jamás nos animemos a encontrar.

El mar y su inestabilidad es otra muestra de que vivimos en un mundo increíble. Porque no hay nada más hermoso y único que la naturaleza.


31 comentarios:

  1. ¿Quién quiere imitar a quién? El mar azul/celeste con su espuma blanca o el cielo azul/celeste con sus nubes blancas?

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  2. Aunque yo vivo en la costa, muy raras veces voy al mar. La semana fui, con motivo de una boda, y me impresionó demasido. Era la primera vez en diez años que lo veía, que pisaba la arena. Llegamos cuando el sol estaba en su punto más alto, y nos quedamos hasta que oscureció. Es verdad, el mar no es el mismo, siempre cambia, lo pude sentir. El mar de día no era el mismo que el de la noche. Este último me asustaba. Veía el cielo negro, y yo tampoco sabía en dónde terminaba el mar y en dónde empezaba el cielo. Lo único que podía distinguir entonces era lo blanco de la espuma, las olas que se levantaban y caían con cadencia. En el horizonte podía distinguir una luz. Mi papá dijo que era de un embarcación pequeña, un bote, quizá. ¿Cómo nos verán ellos desde allá? ¿Nos verán, acaso? Yo los veía, es decir, podía distinguir que estaban allí, aunque no podía ver las siluetas.
    Nos quedamos en la orilla un rato más, viendo el vaivén de las olas y el sonido que producían, porque aunque el movimiento del mar inspiraba suavidad, seguía siendo ruidoso. Ni siquiera la música podía callarlo. Si cerraba los ojos probablemente imaginaría un mar furioso pero, al abrirlos, me encontraba con un mar en calma.
    Imaginaba todos los secretos que esconde, "si aquí está oscuro, cómo estará abajo", pensaba.
    ¿Quién imita a quién?, preguntas. Yo también me lo he preguntado y nunca lo he podido responder. También pienso en los pájaros. A veces veo el cielo y me parece que los pájaros son como peces, y me imagino que el mar está arriba. Pero luego pienso que el mar y el cielo son bellos por ellos mismos, y que los pájaros no son peces, ni los peces pájaros, aunque nos sugieran otra cosa. Se siente increíble, debo admitirlo, ver al cielo y pensar que también estoy viendo al mar.

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    Por cierto, acabo de descubrir tu blog y no pude resistir comentar esta entrada. Me gusta que haya personas que todavía piensen en el mar y encuentre la grandeza de las pequeñas cosas. También veo que te gusta la fotografía, yo no soy muy diestra en tomar la cámara, pero a veces lo hago, tratando de no desgastar las cosas/momentos a fotografías. He visto tus fotos, y me gustan mucho, aunque te recomendaría que dejaras las fotos a color, la ciudad nos da tanto. Mi foto favorita es la del perro que se asoma por la ventana y, por supuesto, las fotos de tu entrada anterior a esta.

    PD: Algún día me gustaría saber qué es el mar para un marinero o un pescador.

    ¡Saludos, nos leemos pronto! :)

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    1. Me dejaste patas parriba con tu comentario... me quedé sin habla (?). Tenés blog? Comentaste en anónimo y no sé quién sos, pero muchísimas gracias por todas estas bellas palabras!! Qué lindo es saber que lo que escribí lo pudiste entender completamente. GRACIAS<3!!

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    2. Hola, Aylén, este es mi perfil. Mi blog está en reformas desde que lo abrí, ja ja, pero pronto publicaré algo.

      ¡Saludos, nos seguimos leyendo!

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  3. Hola Aylú ! La verdad que te re felicito por lo bien que escribís, como transmitis tus sentimientos y vivencias. Ojalá que puedas hacer de la escritura, de alguna forma, un medio de vida, para que muchos puedan conocer lo que escribes. Me dejaste muy asombrada. Es un arte.
    Saludos.

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    1. Gracias Laura<3, la verdad aprecio mucho lo que me dijiste!

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  4. Tus maravillosas palabras me han empujado a una infinidad de reflexiones acerca de lo que significa el mar para nosotros, los seres humanos. No me resulta fácil siquiera escribir este comentario, no porque no encuentre las palabras apropiadas, sino que, al contrario, me has dado tanto en qué pensar que no hay lugar aquí para un simple comentario.

    Entre tantas historias y frases que me hiciste recordar, evoco una cita de Eclesiastés: "Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena..." El mar parece un enorme corazón de agua que no deja de latir, que se hincha cada vez que la Luna llena se posa sobre él, insaciable pero hermoso, embravecido pero admirable, contaminado por los hombres y a la vez reflejo de los cielos...

    Y a pesar de estas imágenes que crecieron en mí, ninguna de ellas puede reproducir todos los pensamientos que despertaste en mi mente. La única diferencia entre el mar y nuestro corazón es el tamaño y la materia de la que está hecho. Nuestro corazón, al igual que el mar, puede estar en una preciosa calma y en tormentosa furia a través del tiempo.

    Extrañaba mucho tus reflexiones, pero la espera valió la pena. Sos una gran escritora y comunicadora. Un gran placer leerte. ^_^

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    1. Julián!! :D mil gracias!! A veces no me siento una gran escritora y mucho menos comunicadora, pero es lindo que alguien piense que sí! :)
      Te agradezco muchísimo por leerme y tomarte el tiempo de comentar algo tan hermoso!

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  5. Ea carajo, quizás fuiste una exótica concha de mar en tu vida pasada 7u7 jajaja.
    Yo ya te dije, no soy muy fan de la playa en verano, pero en las épocas en que no hace calor me gusta bastante. También me encanta, pero más para mirarlo que para meterme. Antes lo hacía, pero siempre le tuve un poco de miedo y con el tiempo lo fui dejando de lado al menos en ese aspecto. Incluso el otro día cuando fui a la playa pude ver uno de tantos salvatajes en vivo y en vivo y en directo: unos nenes estaban jugando cerca de las piedras y el bañero al intentar correrlos para llevarlos más al medio y volver se iban cada vez más lejos. Tuvieron que intervenir varios salvavidas que vinieron de otras playas (porque había uno o dos ya que no era una playa donde hubiera mucha gente) y varias personas ayudaban a tirar de la soga.
    Yo creo que realmente hay que tenerle respeto, como a todo lo que tenga que ver con la naturaleza, pero sobretodo porque, como el clima, el mar es como el humano y se pone inestable cuando quiere.

    Respecto a tirar basura, yo siempre llevo una bolsa para tirar cigarrillos y todo tipo de residuos. El otro día me olvidé la bolsita y dejé todos los puchos juntos en la arena pero luego tirarlos pero me los olvidé :( andaba re culpable después jajajaja. No me fajes.
    Te mando besitos cariñositos.

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    1. JAJAJAJAJAJAJAJA ME HICISTE REÍR MUCHO. TE ADORO<3

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  6. ¡Hola! Muy buena entrada!! Tus palabras suenan a sabias y con mucha razón, y las fotos son preciosas!
    Saludos

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  7. Hola!!
    Tu entrada te deja como WOW. Sin duda nos dejaste a todos sin habla y tus fotografías acompañan a la perfección todo lo que dices sobre el mar, tu amigo y querido mar.
    Un beso y sigue escribiendo así que sos una inspiración para muchos. No todos aprecian a la naturaleza.

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  8. Hola Aylu, tu entrada es como impresionante. Tus letras son divinas. Yo también amo el mar, pero nunca me animaría a nadar ahí. Ponele que si me pasara lo que te pasó, no toco el mar ni con la punta de mis dedos. ¡Un beso!

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    1. JAJAJA yo soy un peligro, muchas gracias Vani :)

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  9. Tengo sentimientos encontrados para con el mar. Por un lado lo respeto y admiro pero por el otro me seduce estar en él. Y de bañarme solo hasta donde haga pie. Eso sí, en las piletas no hay problemas jajaja. Prefiero las vacaciones en el bosque o montañas.

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    1. Estoy segura que cuando escribo sobre las montañas me dicen que prefieren el mar ;(

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  10. Hola Aylu!
    Me encanta como escribís y como empiezo a leer tu relato y siento que lo terminé en dos segundo por la fluidez de tu escritura.
    Personalmente no soy muy fan del mar, prefiero las montañas, pero este año fui de vacaciones a Mar del Plata, y cuando mencionaste sobre la basura y el no poder evitar juntarla me sentí súper identificada con vos, como la gente no se da cuenta que hay que cuidar algo tan lindo como es el mar y la playa no lo sé. Eligen la costa para vacacionar pero no les importa el cuidarla.
    Por otro lado, hermosas fotos! Me encantaron *-*
    Besos!!

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    1. Viste? Es re triste ver cómo contaminan la arena. Gracias Teffy!<3

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  11. Hola Aylu,
    ¿Qué puedo decir? Como vos, me fascina el mar y me entristece enormemente ver lo que el ser humano le está haciendo. Ojalá pronto podamos abrir los ojos y dejar de hacerle tanto daño a la naturaleza.
    ¡Una hermosa reflexión!
    Besos!

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    1. Que así sea! Hay que seguir luchando y lograr que la cultura y la educación lo implemente.

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  12. El mar es fascinante y también me da pena ver como lo hemos contaminado y hemos causado daño a las especies marinas, es hermoso escuchar al mar, las olas :) Bello tu post. Saludos desde El Blog de Boris Estebitan.

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  13. Hola!!
    Tuve la oportunidad de ver el mar una sola vez en diecinueve años. No tengo tanta suerte como para verlo todos los veranos. Pero esa vez fue suficiente para enamorarme por completo de él. Fue una maravilla. Espero repetirlo alguna vez.
    Saludos!

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  14. Hola Aylu, me pareció preciosa tu entrada, me puse a reflexionar en un montón de cosas. También tuve la suerte de ir al mar y siempre que aprovecho a tener esas pistas, me dedico a pensar en un montón de cosas.
    Dicen que cuando la gente está angustiada, triste o simplemente confundida, desea con todas sus fuerzas poder ver el mar. Siempre que toco el agua en la orilla y me dedico a caminar un poco, puedo sentir un aire de tranquilidad pasar sobre mi y es una paz que siento, que no puedo sentir en casi ningún otro lugar.
    Me encantó tu entrada :)
    Un beso!

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  15. Ay diosssss LA BASURA... te juro que cuando veo la basura eso saca lo peor de mi. Este año fui con unas amigas a la playa e íbamos de noche y en el amanecer por la playa y era terrible, me ponía a putear como 20 minutos y diciendo que la gente era super sucia. Nada...siempre cagando momentos que deberían ser hermosos...pero era deprimente enserio. Yo deje de ir a mar del plata por esta razón y verlo en uno de mis lugares favoritos que es Villa Gesell me hirió en el corazón de verdad. Opino lo mismo y pienso que el mar es un amigo y hay que respetarlo. En fin, tus fotografías son grandiosas de verdad. Miles de abrazos :)

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  16. Muy lindas palabras. Yo no soy fanática de la playa en verano, ni de meterme al mar. Pero cuando no hay tanta gente en la costa, me gusta pensar mirando el más, porque me trae paz y tranquilidad interior. Pero me deprime la mugre que suele haber también, todo por culpa de algunos que suelen tirar basura.Pero igual la sensación que genera es mágica. ¡Saludos!

    http://obsesionliterariareal.blogspot.com.ar/

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